«¡Ya estoy aquí!»

Álex Márquez aprovecha la lluvia para reivindicarse con su primer podio en MotoGP

La lluvia apareció en Le Mans cinco minutos antes de que se apagara el semáforo y dejó la lucha por el Mundial en un segundo plano. Con el asfalto mojado era el día para los menos habituales en los primeros puestos, aunque en este 2020, con siete ganadores diferentes en nueve carreras, casi ninguno es un fijo. Y los que mejor aprovecharon esa ventana que les dieron las nubes negras del otoño francés fueron Danilo Petrucci, que se reivindicó ante Ducati, que ya hace tiempo que prescindió de él para el año que viene, y Álex Márquez, con su primer podio en MotoGP. Ese objetivo que muchos vaticinaron que nunca conseguiría ya lo tiene en su palmarés el «rookie» y hermano del vigente campeón del Mundo. «¡Ya estoy aquí! Y más tranquilo. Un podio en agua tampoco quiere decir gran cosa.

En cuanto a la motivación, sirve para seguir creyendo. Nunca perdí la esperanza. Creo que di el salto a MotoGP en el momento adecuado y estoy feliz de estar aquí, pero con ganas de seguir trabajando», reconocía Álex en las cámaras de DAZN. Tapando bocas sin querer hacerlo, porque trata de mantenerse al margen de todo lo que se dice. Nadie mejor que él sabe lo difícil que es ser el hermano de una leyenda y tratar de hacer camino en el mismo deporte. Es una mochila pesada que él ha soportado todos estos años y ya ha sido campeón de Moto3, de Moto2 y ahora añade un segundo puesto en la categoría reina. Fue la primera alegría del curso para el Repsol Honda, que esperaba luchar el Mundial con Marc y dejar que Álex aprendiera a su lado, pero el destino tenía otros planes. Han debido de esperar nueve carreras para subir al podio y no con su jefe de fi las, que desde su casa felicitaba al benjamín de la familia. «Todo trabajo tiene su recompensa. Cada uno lucha por sus objetivos con su propio método, estilo y filosofía.

Lo más importante: llegar a cumplir esos sueños. ¡Felicidades, hermanito, primer podio en MotoGP junto a este gran equipo!», escribía Marc en Twitter tanto en castellano como en inglés. En cada frase daba respuesta a todos aquellos aspectos en los que se había dudado de su hermano. Que si subía con el equipo ofi cial de Honda por ser quien es, que si no tenía nivel para hacerlo, que si no estaría nunca en el top10, que ni de broma iba a subir al podio en todo el curso... Álex se puso los tapones en los oídos y empezó a trabajar para ir dando pasos. El mejor, el de ayer en el circuito Bugatti, con un fantástico segundo lugar, que incluso pudo ser un triunfo si hubiese adelantado antes a Dovizioso. «Hemos acertado con los neumáticos. Estoy muy feliz, gran día para el Repsol Honda, que ya tocaba. Lo necesitábamos. Ahora hay que replicar esto mismo en seco, que es lo difícil. A seguir trabajando. Se van viendo destellos, pero hay que cuadrar un buen fi n de semana», continuaba el español, que remontó desde el puesto número 18. El podio lo completó Pol Espargaró, que a partir de enero va a ocupar la moto de Álex para que él pase al LCR Honda. También quiere reivindicar «Policcio» su importancia en los avances de KTM y sigue buscando ese triunfo para la marca antes de irse. La lluvia dejó muy atrás a los candidatos al Mundial. Dos puntos más le metió Quartararo a Mir. Insignifi cante en otros tiempos, pero quizá decisivo en este 2020.