Nuevas pruebas de los fiscales: Ni un aparato médico en la casa de Maradona

Los investigadores del caso han realizado una nueva inspección de la vivienda donde falleció el Pelusa para apuntalar la acusación de homicidio culposo

La vivienda de Maradona en San Andrés
La vivienda de Maradona en San Andrés FOTO: Agencias La Razon

Los tres fiscales que investigan la muerte de Diego Armando Maradona regresaron esta semana a la casa de San Andrés del departamento bonaerense de Tigre, donde el ex futbolista falleció el pasado 25 de Noviembre, para hacer una nueva inspección ocular del lugar.

La visita de los fiscales se realizó bajo un absoluto hermetismo tras salir a la luz las pésimas condiciones de la vivienda y por si esto podría apuntalar la acusación de homicidio culposo. Se trata de Laura Capra, Cosme Iribarren y Patricio Ferrari, los integrantes del equipo creado para investigar esta causa por decisión del fiscal general de San Isidro John Broyad.

Los fiscales recorrieron cada uno de los rincones de la casa de dos plantas que la familia y los representantes de Maradona habían alquilado para que el Diez se recuperara tras la intervención a la que fue sometido por un hematoma subdural. Lo hicieron junto a un equipo especial de Policía Científica para un propósito específico: un exhaustico álbum fotográfico y un estudio de los planos y composición del lugar después de que el resto de pruebas, como la medicación que tomaba el Pelusa, fueran incautadas el 25 de noviembre, a pocas horas del deceso.

Así, fotógrafos forenses tomaron imágenes de la casa y trazaron su composición. Este estudio será de un valor notable para los peritos oficiales o de parte que accedan a la causa. Hay una sospecha inicial detrás de este nuevo estudio, en el expediente a cargo de los fiscales Laura Capra, John Broyad, Cosme Iribarren y Patricio Ferrari, con una hipótesis de un homicidio culposo: la casa no estaría acondicionada de ninguna manera para una internación domiciliaria, lo que apuntaría directamente al neurocirujano Leopoldo Luque.

Tras un exhaustivo registro se comprobó que la habitación junto a la cocina donde dormía Maradona –y donde finalmente falleció– no tenía elemento médico alguno: no tenía suero, monitor cardíaco o desfibrilador. Ni siquiera tenía baño. Solo se encontró un inodoro ortopédico en el lugar que los peritos califican como “silla de plástico donde el ídolo hacía sus necesidades”.

Esta nueva inspección de la casa puede se ahora clave para determinar los delitos pero no habrá decisión final hasta que los peritos médicos dictaminen que, efectivamente, hubo una mala praxis, un análisis que quedará a cargo de expertos de la Asesoría Pericial de La Plata. Se sumarán a este estudio no solo las fotos de la casa y las historias clínicas incautadas a Luque y Cosachov, sino también los estudios toxicológicos e histopatológicos que comenzaron esta semana en la sede de la Policía Científica.

Con este nuevo registro, los investigadores intentan dilucidar si la muerte de Maradona pudo haberse evitado pero el resultado final de la autopsia será la clave.