Histórica exhibición de Miguel Ángel López, campeón de Europa de 35 kilómetros marcha

Ganó el oro con un recital en la prueba larga de los Campeonatos de Europa de Múnich. Raquel González fue plata en la prueba femenina

Miguel Ángel López , campeón de Europa
Miguel Ángel López , campeón de Europa FOTO: FILIP SINGER EFE

Miguel Ángel López ofreció una exhibición histórica en los 35 kilómetros marcha de los Campeonatos de Europa de Múnich. El marchador murciano, campeón de Europa en 2015 y campeón del mundo un año después en Pekín, se proclamó campeón continental de la distancia con una superioridad abrumadora. Sacó más de dos minutos al alemán Linke, más de medio kilómetro de ventaja. Y no estuvo solo en el podio de la marcha larga. Raquel González ganó la plata en la prueba femenina en una jornada extraordinaria para la historia de la marcha española.

Miguel Ángel López fue décimo en los pasados Mundiales de Eugene, el tercero de los Europeos. En Múnich todo cambió. La prueba fue un extraordinario monólogo del marchador de Llano de Brujas. Estuvo cinco kilómetros con todo en el grupo hasta que su ritmo sostenido se hizo imposible. En el sexto kilómetro se escapó en solitario y marchando a un ritmo por debajo de los 4:10 dominó con una autoridad incontestable. La mejor prueba de cómo marchó es lo que le sucedió al sueco Kalstrom, que llegaba con la mejor marca. El nórdico trató de resistir a Miguel Ángel en un principio y terminó asfixiado, desfondado y al borde de la retirada. En el kilómetro once ya aventajaba en un minuto a un grupo en el que se encontraban Manuel Bermúdez y Marc Tur. Superado el kilómetro 17, la diferencia se iba más allá de los dos minutos. Salvo desfallecimiento el oro era cosa suya.

La pelea estaba por detrás y allí se encontraban Bermúdez y Tur. El balear terminó descalificado como sucedió en Eugene. Bermúdez se coló en la lucha por el podio con el italiano Giupponi. Entre ellos y Miguel Ángel López estaba Linke, el alemán que resistía para defender su plata. Con las dos primeras plazas definidas, la lucha por el tercer lugar del podio se inclinó del lado del italiano en el tramo decisivo. Allí donde Miguel Ángel López seguía marchando a un ritmo imposible para el resto. Tan salvaje que pudo pararse a abrazar a su entrenador, José Antonio Carrillo, en un gesto para la historia.

La imponente marcha del murciano tuvo reflejo en la prueba femenina con Raquel González. Después de ser quinta en Eugene con la mejor marca de su vida, la de Mataró fue plata. En el Mundial fue la tercera de las europeas y en Múnich sólo la griega Nitrismpoti, oro, fue superior. Raquel estuvo siempre en la pelea por el primer lugar del cajón y cuando la griega atacó supo seguir a su ritmo para ser segunda.