Euroliga

FC Barcelona Regal

85-80. Una derrota que no duele

El Barça se quedó corto en su intento de remontada. Rudy y Rodríguez se quedaron solos

El base del Real Madrid Sergio Rodríguez (d) intenta avanzar ante la oposición del brasileño Marcelinho Huertas, del FC Barcelona
El base del Real Madrid Sergio Rodríguez (d) intenta avanzar ante la oposición del brasileño Marcelinho Huertas, del FC Barcelonalarazon

Habrá que esperar a la última jornada del «Top 16» para conocer cuál de los dos equipos españoles termina líder del Grupo E. El Barça ganó en el Palau un partido tremendo, un aperitivo excelente de los clásicos que nos quedan por degustar esta temporada en la Liga Endesa y, quizá, en la «Final Four». La derrota del Madrid no es de las que duelen, no es decisiva. Si gana en la última jornada al Zalgiris en su cancha, el equipo de Pablo Laso terminará líder y eso significa cruzarse en cuartos con el Laboral Kutxa o el Anadolu Efes. Un camino mucho menos bacheado que el que regala el segundo puesto: Fenerbahçe, CSKA u Olympiacos y, en los tres casos son palabras mayores.

El reto del Barça era remontar 24 puntos de diferencia y nunca estuvo en condiciones de soñar con alcanzar una diferencia así. La máxima ventaja de los azulgrana fue de nueve (62-53, min 28), pero el partido pronto adquirió una dimensión enorme al margen del «basket-average». Rudy fue el primero en aparecer. Cada día le sienta mejor el traje de líder del Real Madrid. Lleva meses en los que le gusta asumir responsabilidades en los días importantes. No se esconde. Como sucedió en la primera vuelta –su exhibición fue una de las claves del +24 del Real Madrid–, el alero se convirtió en el referente de los suyos con un arranque que bajó los ánimos del Palau. Dos penetraciones, tres triples sin fallo y la sensación de que el partido se movía como él quería. El Barça contestó a Rudy mientras tuvo fluidez en ataque y eso siempre llegó con Satoransky en cancha, nunca con Marcelinho. Los problemas en la dirección azulgrana y el buen juego entre los pívots del Madrid obligaron al Barça a pensar en cosas más terrenales que en la remontada. La llegada de Sergio Rodríguez, en su versión de anotador antes que de director, disparó a su equipo (23-31, min 14). El Barcelona volvía a tener los mismos problemas que en la final de Copa. Xavi Pascual movía y movía el banquillo, pero no daba con la tecla correcta. Uno de los marcados en aquel día, Hezonja, fue el impulsor de la reacción azulgrana. Dos triples del croata y una defensa zonal muy bien armada dejaron el partido igualado al descanso (41-41).

En dos plantillas con argumentos para aburrir, Pascual contó con más jugadores que aparecieron cuando el equipo más los necesitaba. Pleiss y Lampe ayudaron por dentro a Tomic, pero el factor desequilibrante fue el lanzamiento exterior de Oleson y Hezonja. Entre ambos anotaron nueve triples con sólo tres errores y cuando el croata cerró su racha apareció el de Alaska en el último cuarto para liquidar el clásico. La línea de tres fue una pesadilla para el Real Madrid, que respondió con el «Chacho» y unos detalles de Rudy, pero que en los minutos finales se descabalgó del partido por el incensante movimiento de banquillo de Xavi Pascual. Con unas rotaciones casi de balonmano, el Barça se plantó en los instantes finales con un quinteto de pequeños ante el que el Madrid no encontró respuesta.

- Ficha técnica:

85 - FC Barcelona (17+24+23+21): Satoransky (5), Navarro (6), Thomas (7), Nachbar (6), Tomic (8) -cinco inicial-, Hezonja (15), Huertas (-), Abrines (5), Pleiss (9), Oleson (12) y Lampe (12)

80 - Real Madrid (25+16+21+18): Carroll (4), Llull (8), Rudy (20), Reyes (8), Ayón (10) -cinco inicial-, Rivers (-), Nocioni (8), Maciulis (1), Sergio Rodríguez (17), Bourusis (-) y Slaughter (4). Árbitros: Ryzhyk (Ucrania), Lottermoser (Alemania) y Latisevs (Lituania). Sin eliminados.

Incidencias: Partido correspondiente a la decimotercera jornada del ‘Top 16’ de la Euroliga disputada en el Palau Blaugrana ante 7.149 espectadores. EFE