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Blanca Fernández Ochoa tenía en el coche un monedero con 15 euros en monedas

Las cámaras del parking del Hipercor de Pozuelo registraron la entrada y salida de su coche el día 24. Allí se interesó por unos quesos.

La búsqueda abarca una zona de 3.500 hectáreas.

  • Dolores, la hermana de Blanca, ante un coche de la Guardia Civil
    Dolores, la hermana de Blanca, ante un coche de la Guardia Civil

Tiempo de lectura 8 min.

04 de septiembre de 2019. 14:30h

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Laura L. Álvarez Cercedilla. 2/9/2019

Última hora de Blanca Fernández Ochoa: El cadáver encontrado en la sierra de Madrid es el de Blanca Fernández Ochoa

Blanca Fernández Ochoa entró al Hipercor de Pozuelo el pasado día 24, sábado. La matrícula de su coche, el Mercedes Clase A con placa 0213 CDK, quedó registrada en las cámaras del párking del centro comercial, pero no llegó a comprar nada en el supermercado. Según fuentes de la investigación, solo preguntó por unos quesos, pero no llegó a adquirir ningún alimento o bebida en el establecimiento.

Los agentes que trabajan en la desaparición de la medallista olímpica continúan a la espera de que la minuciosa inspección ocular y análisis que siguen practicando los agentes de Científica arroje algo más de luz sobre los últimos movimientos de la mujer de 56 años en su vehículo y se concrete al fin cuánto tiempo llevaría aparcado en el lugar donde fue encontrado el domingo por la mañana por el propio hermano de la desaparecida. En el interior del coche, además de las chanclas que, aseguran familiares, solía ponerse para conducir antes de calzarse las botas de montaña, los agentes encontraron un monedero con 15 euros en monedas, pero ninguna otra pista que pudiera conducir a su paradero.

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Los investigadores siguen realizando comprobaciones en otros lugares distintos a esta zona de la Sierra de Guadarrama por búsquedas que había realizado ella en su móvil, pero ésta sigue siendo la zona donde creen, casi con total certeza, que se puede encontrar. El problema es que, al desconocerse la hora en la que comenzó la ruta desde el parking de Las Dehesas y la dirección que tomó, el área de búsqueda es inmenso. Son 3.500 hectáreas a peinar con zonas bastante escarpadas que van desde el parking de Cercedilla donde se encontró el vehículo hasta Fuenfría y Siete Picos.

En una de esas zonas, los perros del Servicio Cinológico de la Guardia Civil marcaron varios puntos. Se trataría del área cercana al Poyal de las Vacas, casi a mitad de camino entre el aparcamiento y Fuenfría. Según el amigo de la deportista y ex jefe del Gera, Felipe Gutiérrez, hasta allí se pueden tardar unas cuatro horas caminando «a su ritmo». La portavoz de la Comandancia de la Guardia Civil, Mercedes Martín, especificó ayer que esto no significa que haya ninguna pista en el lugar sino que en las primeras batidas los perros han pasado varias veces por la zona y mostraron un comportamiento distinto a criterio de sus guías, por lo que unas horas más tarde, ya solos sin los grupos de voluntarios (que pueden alterar a estos perros) quisieron volver a rastrear la zona. Sin embargo, fuentes de la investigación, sostienen que allí no habría nada relevante para la investigación. También se rastrearon ayer cinco de los Siete Picos, los que se pudieron hacer a pie. Las cumbres de 5 y 7 se realizaría una inspección rapelando desde el helicóptero porque su acceso a pie sería mucho más complejo.

Blanca Fernández Ochoa tenía en el coche un monedero con 15 euros en monedas

Se trata de un despliegue de búsqueda muy grande. Según la delegada del Gobierno en la Comunidad de Madrid, María Paz García, es el dispositivo «más amplio de la historia de la Comunidad de Madrid». En total, son unos 300 profesionales de Guardia Civil y Policía Nacional y un centenar de voluntarios. Por parte de Policía, se han desplegado guías caninos (5 perros), Caballería (6 caballos y 9 agentes), un subgrupo de UIP, la unidad Cóndor (helicóptero) y Policía Judicial (una treintena de agentes de Homicidios de la Jefatura de Madrid y de la Unidad Central de Desaparecidos).

Por parte de Guardia Civil, helicóptero, guías caninos y agentes especialistas en alta montaña, que son los que llevan una búsqueda más sobre el terreno.

Un centenar de voluntarios fueron guiados por un agente policial y forestal para realizar batidas conjuntas. Según explican se peinan en línea horizontal hacia arriba, de tal manera que los extremos nunca dejen a los del medio atrás. En este sentido, un grupo de expertos montañeros en la zona que acudieron ayer por la mañana a colaborar se quejaban del «desastre total» en la coordinación de estas búsquedas con voluntarios. «Yo ha habido un momento en el que me he quedado solo un buen rato y he pensado ¿pero qué pasa aquí?», comentó alguno muy enfadado. Estuvieron de 11:30 a 13:30, pero los doce grupos iniciales que iban a peinar doce rutas, según estos participantes, se volvieron a conformar en dos grupos de 12 personas porque «se fue descolgando mucha gente». Esta gente sí encontró algunos objetos (un guante, por ejemplo, este montañero en concreto) pero asegura que no sería relevante para la investigación. Y es que esta zona de Guadarrama es una de las más visitadas por senderistas y «domingueros» que van a hacer rutas familiares sencillas, por lo que está llena de objetos perdidos. Según fuentes de la investigación no se habría encontrado ningún indicio.

Para Fernando Antón, jefe de supervisión del GERA de la Comunidad de Madrid, la búsqueda es complicada precisamente por su amplitud. «Hay muchos arroyos y vegetación muy frondosa de ribera. A medida que van subiendo, se van haciendo más difíciles los accesos». Esto corona con los Siete Picos.

La teoría del accidente

Mientras los investigadores siguen con la desaparición voluntaria como principal hipótesis, los familiares continúan aferrados a la idea de que haya podido sufrir algún percance fortuito. Su cuñado, Adrián Federighi, en cuya casa estaba viviendo Blanca ocho meses antes de su desaparición tras vender su vivienda, cree que pudo «desorientarse» o sufrir un «accidente». Ayer recordó que fue el sábado 24 cuando se dieron cuenta de que no estaba. «Íbamos a ver el partido del Madrid y cuando subimos y vimos que no estaba llamamos a su hija», explicó. Fue entonces cuando llamaron a su hija Olivia, que estaba en Murcia, y ella les dijo que se había ido a desconectar cuatro días al «norte».

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