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¿Cuántos Grand Slams han ganado Nadal, Federer y Djokovic desde 2003? Han dejado las migajas para el resto

En los últimos años, al comienzo de la temporada tenística, se repite siempre la misma pregunta: ¿será el año del relevo, la temporada en la que las jóvenes raquetas aparten definitivamente a los veteranos? Y la respuesta también es siempre la misma: no. Lo que es ley de vida se está retrasando con Federer, Nadal y Djokovic. Nadie puede con ellos como ellos sí pudieron con sus antecesores. De los tres, Nadal fue el que irrumpió con menos edad entre los grandes: con 19 años recién cumplidos, en 2005, conquistó su primer Roland Garros y ocupó el lugar que tenían Coria o Ferrero, que eran los dominadores en la tierra batida. Amplió rápidamente horizontes el zurdo de Manacor para ser un tenista total y estar peleando ahora por ser recordado como el mejor de la historia. Federer ganó su primer Wimbledon cuando tenía 21 años (a un mes de los 22), en 2003, aunque en 2001 ya había demostrado de lo que iba a ser capaz derrotando a Sampras en la hierba londinense. El suizo fue tomando el protagonismo que hasta ese momento era para el gran sacador nacido en Washington, para Agassi... Djokovic levantó por primera vez Australia en 2008, también con 21 años, aunque hasta 2011 no fue definitivamente el tenista que es ahora. Le sobraba calidad y le faltaba madurez. El equilibrio llegó.

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Y a estos tres monstruos, de momento nadie les puede plantar cara, especialmente en los torneos de Grand Slam. Se «cargaron» a su generación de veteranos y a algunas más. Por eso para grandes tenistas como Dimitrov, Del Potro (éste, quizá por las lesiones, porque apuntaba alto), Cilic o Raonic, por nombrar a algunos de los que más han destacado, sólo han quedado las migajas. Y la nueva generación, liderada por Zverev, Tsitsipas, Kachanov, Shapovalov o Thiem (aunque el austriaco sea algo más mayor), puede empezarse a desesperarse... Amagan, pero ahí se quedan. Tsitsipas pudo con Federer en Australia, pero después fue barrido por Nadal. Thiem superó a Djokovic en Roland Garros y lleva en París dos finales, pero Rafa, otra vez, fue mucho mejor que él en ambas. En torneos Masters 1.000 sí logran derrotarlos y llegan a levantar la copa, pero cuando se tiene que jugar a cinco sets, fracasan. Desde Wimbledon 2003, año en el que Federer ganó su primer «grande», hasta Wimbledon 2019, con el triunfo de Djokovic, se han disputado 65 torneos de «Grand Slam», de los cuales 54 (83 por ciento) han sido ganados por las tres leyendas: 20 Federer, 18 Nadal y 16 Djokovic. Los otros once se los han repartido Murray y Wawrinka (3 cada uno) y Gaudio, Safin, Del Potro, Cilic y Roddick (1 cada uno). Los últimos once han sido para ellos de forma consecutiva, desde el Abierto de Estados Unidos.

Los motivos para explicar esto son varios, pero hay uno fundamentalmente: la competencia creada entre Nadal, Federer y Djokovic. Es cierto que la preparación física ha evolucionado, que los jugadores están ahora preparados para durar más, para poder seguir siendo competitivos superados los 30, edad en la que antes ya estaban pensando en la retirada; pero si el español, el suizo y el serbio siguen ahí es por su ambición y porque uno aprieta a otro. Así lo reconoció el ganador del último Wimbledon. «Estos dos tipos son una de las grandes razones por las que todavía compito a este nivel. Me inspira a intentar hacer lo que ellos han hecho, e incluso más. Si voy a ser capaz o no, no lo sé», aseguró Djokovic. Toni Nadal, ex preparador de Rafa, siempre que puede pega un tirón de orejas a los jóvenes. De las últimas veces fue en junio, en el diario «L’Équipe»: «A las nuevas generaciones les falta compromiso con el tenis y con sus carreras. Shapovalov, Zverev, Tsitsipas... Son muy buenos, pero me da la sensación de que cuando ganan todo está genial, pero cuando juegan mal no hacen todo lo necesario para cambiar».

Nueva York, próxima cita

De los cuatro Grand Slams, el Abierto de Estados Unidos, la próxima gran cita (del 26 de agosto al 8 de septiembre) es el que más han dejado Federer, Nadal y Djokovic a sus rivales. Hasta en cinco ocasiones, por dos en Australia, Roland Garros y Wimbledon. La batalla histórica entre el suizo, el español y el serbio se traslada allí. En Nueva York, en 2017, ganó Rafa por última vez un «grande» que no es Roland Garros. Nole fue el vencedor en 2018. Roger no llega a la final desde 2015.

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