El drama familiar de la goleadora sueca que ha fichado el Tacón Real Madrid

Sofía Jakobsson dedicó el gol que metía a su selección en semifinales del Mundial al pequeño de la casa que a punto estuvo de fallecer

[Rennes (France), 29/06/2019.- Sofia Jakobsson celebra el empate ante Alemania
[Rennes (France), 29/06/2019.- Sofia Jakobsson celebra el empate ante Alemania

Sofia Jakobsson (Suecia, 29 años) es la última incorporación del Tacón Real Madrid, una internacional sueca que triunfó en el pasado Mundial con la selección de su país. Pocas futbolistas estaban más felices que ella después de que su selección remontara a Alemania y consiguiera el billete para las semifinales del Mundial de Francia.

Con el pitido final la fiesta se desató en el césped. Veinticuatro años después, Suecia había logrado vencer a las teutonas en un campeonato del mundo. Mucho tiempo de espera pero por fin, se acabó con la maldición que perseguía al combinado nórdico desde el 7 de junio de 1995. Aquella tarde que Malin Andersoon consiguió, en los minutos finales, el tanto decisivo que dio a Suecia su última victoria frente a Alemania bajo el cielo de Helsingborg, Sofía Jakobsson sólo tenía cinco años. El sábado, aquella niña que soñaba con jugar un Campeonato del Mundo, ya es parte de la historia de su país.

«Este gol ha sido por mi hermano», confesó la delantera, que no pudo contener las lágrimas. Sofía, que anotó el gol del empate y fue elegida como mejor jugadora del partido, no tuvo una temporada fácil antes de llegar al Mundial. En invierno una llamada telefónica a punto estuvo de cambiarle la vida. Su hermano pequeño, Anders, sufrió una hemorragia cerebral y los médicos no sabían si volvería a despertarse. «Mi madre me dijo que mi hermano estaba en el hospital en cuidados intensivos. Me desplomé encima de mi maleta y pensé que no podía ser verdad», declaró la atacante en una entrevista con la televisión sueca antes del Mundial. «Ver a la persona más importante de mi vida con tubos saliendo de su boca y de su cabeza parecía algo que sólo se ve en la televisión», señaló.

Durante doce días, Sofía estuvo visitando a diario a su hermano en el hospital. No se movía de su lado hasta que por fin, Anders despertó.«Estoy súper feliz por haber podido jugar este Mundial después de todo lo que ha pasado», dijo tras el partido la número «10» que con su gol, se convirtió en la primera jugadora del torneo que conseguía perforar la meta de la selección alemana. «Estoy muy contenta y orgullosa de este equipo. Estamos entre las cuatro mejores selecciones del mundo; eso es realmente grandioso. Hemos llegado lejos, pero no hemos terminado: queremos llegar aún más lejos», declaró a la FIFA.

Se perdió la Eurocopa de 2017 por una rotura de ligamento cruzado, pero Sofía regresó para ser una de las jugadoras más decisivas de su selección. Habilidosa y muy técnica, la zurda guió a Suecia hasta el Mundial. Suyo fue el gol de la victoria frente Dinamarca en la fase de grupos que certificaron la presencia de las suyas en Francia.

En la zona mixta de Roazhon Park, el estadio de Rennes donde derrotaron a Alemania, Jakobsson era la jugadora más buscada por todos. En contraste con sus lágrimas, la «10» lució quizás la sonrisa más amplía de todas las suecas. Después de los duros momentos había llegado la hora de sonreír de verdad.