El Real Madrid regresa al pasado: verano de 2010

Aquel mes de marzo los blancos caían por sexta vez consecutiva en octavos de Champions. Se fueron Raúl y Guti (ahora puede suceder con Bale y Marcelo), llegó Mourinho y arrancó una racha de cuatro títulos y cuatro semifinales

Mourinho, junto a Higuaín, Ramos y Marcelo, en su primeros meses en el Real Madrid

El 10 de marzo de 2010, un gol de Pjanic con el Olympique de Lyon dejaba el Santiago Bernabéu tan helado como los tantos del Ajax el pasado martes. Aquel día el Real Madrid completaba una racha de seis temporadas consecutivas cayendo eliminado en octavos de final de la Champions, una especie de maldición de la que la hinchada no encontraba la forma de escapar. Quedaba por delante una larga primavera con el único sustento de trece jornadas de Liga, en las que los blancos sólo perdieron ante el Barcelona para quedar segundos en la Liga por detrás de los azulgrana.

Un panorama muy parecido al actual y al que el Real Madrid se va a ver obligado a regresar para empezar de nuevo una época tan prodigiosa como la que se acaba de terminar. Aquella decepción supuso el despido de Pellegrini y el adiós de dos mitos del madridismo: Raúl y Guti dejaban la plantilla después de muchos años de servicio glorioso, algo que ahora va a pasar seguramente con Marcelo, Bale y quizá Isco, futbolistas asociados a los títulos recientes pero que deben dejar espacio a las caras nuevas. En ese mercado de verano de 2010 se fueron también Mahamadou Diarra, Drenthe, Van der Vaart y Metzelder, nombres relacionados mayoritariamente con la derrota en la memoria del aficionado madridista.

Hacía falta una reconstrucción y empezó, como se reclama ahora, con un peso pesado al frente del banquillo. Llegó José Mourinho, algo que para nada se descarta que vuelva a ocurrir, y con el portugués empezaron estos ocho años de cuatro semifinales y cuatro títulos sin parar. Mou devolvió al equipo a las últimas rondas y fue una garantía de quedarse justo a las puertas de la lucha por el trofeo. “Esto debería ser lo normal”, dijo después de golear al Lyon y abrir las puertas de los cuartos después de seis años de bofetones. Para él lo era, acababa de ganar la Champions con el Inter, pero para ese Madrid no, castigado una y otra vez en Europa.

En cuanto a la plantilla, se buscó equilibrio y se reforzaron todas las líneas: Carvalho para la defensa, Sami Khedira para el mediocentro, Pedro Leon y Di María para correr por los costados y Mesut Özil para la mediapunta. Algo así reclaman ahora a la dirección deportiva blanca, en una plantilla que necesita un goleador de garantías, algo de imaginación en el centro del campo y algún refuerzo en defensa.

Por todas estas similitudes, el Real Madrid va a regresar al verano de 2010, un momento en el que cayó en Europa y volvió más fuerte, tanto que en los ocho siguientes cursos sólo hizo dos cosas: ganar el título o llegar a semifinales.