«Es angustioso»

Ha llegado el día para los cuatro marcados por el descenso. Zaragoza, Deportivo, Celta y Mallorca luchan por evitarlo, pero sólo uno de ellos no irá al «infierno». Los gallegos son los únicos que dependen de sí mismos y, a la vez, los que tienen un rival más complicado. La Real visita Riazor con la «Champions» al alcance y sus sueños europeos pueden ser la pesadilla de los equipos de Galicia. Los otros tres implicados necesitan ganar y esperar distintas combinaciones (ver gráfico). Ésta es la situación del Zaragoza. Su portero, Roberto Jiménez, ha explicado a LA RAZÓN el sufrimiento del descenso.

–Otro año más ahí, al límite, o peor. ¿Qué han hecho mal?

–Ahora no es tiempo de analizar los motivos, lo es de intentar salvarnos, dentro de las posibilidades tan pequeñas que tenemos. Son tantos años viviendo lo mismo... Pero siempre quedaba la esperanza de que un año iba a ir bien y se iba a encontrar la estabilidad, pero no ha pasado.

–¿Cuál ha sido el momento clave para verse ahí?

–La primera vuelta estuvo bien, pero los quince partidos seguidos sin ganar nos han llevado a esta situación. Cuando logramos romper esa racha tuvimos dos triunfos seguidos, números normales de un equipo como el nuestro, pero pagamos lo anterior.

–Tienen que fallar Dépor y Celta para que se salven...

–No podemos pensar en eso. Tenemos que hacer nuestro trabajo, que es ganar al Atlético, y a partir de ahí ver los otros resultados y si se ha dado la carambola que necesitamos.

–¿Es una presión diferente?

–Por supuesto, es mucho más... podríamos decir angustioso. Ganar un título o no puede ser una decepción, pero esto es otro calibre, porque puede estar en juego la viabilidad de un club.

–¿Tanto como para paralizarte?

–Puede ser, depende del jugador, pero a veces la ansiedad te puede llevar a eso.

–En esta época se habla tanto de maletines como de goles...

–Me gustaría pensar que no va a suceder nada de eso, que todo será consecuencia del fútbol. Los partidos a veces los gana el que todos creemos, pero en ocasiones hay sorpresas.

–La afición ha llegado a ser cruel con algunos gritos...

–En esas situaciones la gente saca su lado más negativo y dice cosas desagradables que pueden hacer daño, pero entendemos que estén cabreados; nosotros, los profesionales, somos los primeros enfadados con la situación.

–¿Cómo se vive una semana así?

–Intentando darle normalidad, pensando en el Atlético, para llegar preparados y poder ganar. La derrota con el Betis fue dura, con un gol a los 16 segundos que nos pesó todo el partido, y hemos pasado un par de días duros. Poco a poco nos hemos enchufado.

–Qué porcentaje de salvación se da antes de que todo empiece?

–He visto estadísticas por ahí, pero prefiero no hacer caso porque la experiencia me dice que en el fútbol y en el deporte puede pasar cualquier cosa.

–Y si se consuma el descenso...

-No lo sé, ahora no me hago preguntas ni me planteo nada, es demasiado dramático. En mi paso por este club todo ha sido positivo y un descenso a Segunda sería un final muy cruel.

–¿Cómo se vive una semana así?

–Intentando darle normalidad y pensando en el Atlético.

–Y si se consuma el descenso...

-No lo sé, ahora no me hago preguntas ni me planteo nada, es demasiado dramático. En mi paso por este club todo ha sido positivo y un descenso a Segunda sería un final muy cruel.