Motociclismo

La guerra ya ha comenzado: "No me importa si Pecco se enfada, que cada uno riegue su jardín"

Jorge Martín pone nervioso a Bagnaia, que sintió la presión y tendrá

que pasar por la Q1, pero también puede cerrar hoy el título en el Sprint

Bagnaia se gira para comprobar que tiene a Martín a su rueda
Bagnaia se gira para comprobar que tiene a Martín a su ruedaMOTOGP

«Es bueno un poco de show, de estrategias, que siempre vemos a pilotos tirando como locos y un poco de juego psicológico creo que es importante», decía JorgeMartín después de abrir el cara a cara con Bagnaia en el último asalto por el título de MotoGP. No le interesa un fin de semana anodino, en el que no pase nada y todo vaya con normalidad, porque si es así, Pecco Bagnaia va a certificar su segunda corona consecutiva muy fácilmente. Necesita poner nervioso al italiano, hacer que le entren las dudas y que se líe con la estrategia. Y eso fue lo que intentó Martín este viernes en Cheste, elevar la presión y dar que pensar a su único rival por el campeonato, que para empezar va a tener que pasar hoy por la Q1 para intentar estar entre los primeros de la parrilla de salida. «Si ya estuviera en la Q2 tendría una noche más tranquila; en cambio, te toca un poco más los coj..., pero es igual», se conformaba Pecco, que en realidad no tiene nada perdido, por mucho que en la Q1 vaya a tener varios pilotos de Ducati que pueden dejarlo fuera de los doce primeros. «Les diré que corten gas», bromeaba.

Por ahora lo tiene todo controlado, aunque el primer asalto haya sido para Martín. La realidad es que todavía tiene 21 puntos de ventaja y que hay 37 por repartir. De hecho podría sentenciar el Mundial este viernes si suma cuatro puntos más que el español en el Sprint. Esa carrera corta es el ingrediente nuevo respecto a otras grandes finales en Valencia, algo a lo que nadie está acostumbrado y que es clave para Jorge, porque necesita recortar ahí para llevar todo al domingo y cargar de presión al vigente campeón. No le vale sólo con ganar los 37 puntos, no depende de sí mismo, así que debe mover el árbol para que Pecco sienta las dudas. Y lo hizo pegándose al italiano durante la segunda sesión de ayer, marcándolo de manera individual sin importarle dónde fuera o qué hiciera su rival. «Era un marcaje a Pecco, más que nada para saber cómo va, sus puntos fuertes y débiles. Pensaba que tiraría, la verdad. No sé si no ha querido tirar o qué ha pasado. No es algo que me guste hacer. Es algo que no me habéis visto nunca: coger rueda. Yo siempre voy solo. Teníamos la necesidad de ponerle las cosas un poco más complicadas de lo que son. Nos ha salido como esperábamos. No ha sido fácil, tenía pilotos en medio, parecía la guerra, pero bueno. Creo que se ha puesto un poco nervioso y eso me va bien», explicaba Martín, que es piloto con contrato Ducati, pero ahora está luchando frente a su propia marca. Y eso da lugar a momentos extraños como ver al director del equipo oficial, Davide Tardozzi, perder un poco los papeles en el pit lane y hacerle gestos para que no siguiese a Bagnaia y después ponerse literalmente en medio cuando salía de su box para seguir con la presión al turinés. «La verdad es que no me he dado cuenta de eso porque estaba centrado sólo en mi moto», se defendía el del Pramac Racing sobre lo que había pasado. «Es ridículo», decía Tardozzi, y también había respuesta por parte de Pecco. «Es correcto que intente hacer alguna cosa, aunque creo que sería mejor que pensara en lo suyo, porque debe ganar las dos carreras, como él ha dicho. Por el momento no es el más rápido y necesita serlo», lanzaba Bagnaia cayendo un poco en la trampa. «No me importa si se ha enfadado, cada uno que riegue su jardín», cerraba Jorge, que por ahora ha hecho todo lo que estaba en su mano. Hoy tiene la Q2 (11:15) para buscar la «pole» y la carrera Sprint (15:00, DAZN) para seguir metiendo miedo.