Deportes

Malcom deja a España sin el oro

El ex barcelonista marcó en la segunda parte de la prórroga y dio la victoria a Brasil (2-1)

Juan Miranda se lamenta tras la derrota en la final contra Brasil
Juan Miranda se lamenta tras la derrota en la final contra BrasilFernando BizerraEFE

Un córner mal sacado, un error de Vallejo y una carrera de Malcom llevaron a España a quedarse con la plata cuando se había vuelto a ilusionar con el oro. España cargaba con el peso de otra prórroga y la velocidad de Malcom resultó incontenible para el capitán español. Y en el mano a mano tampoco pudo hacer nada Unai Simón para estirar la final hasta los penaltis.

Brasil conserva el título de campeón olímpico, ése que le evitaba hasta hace cinco años cuando la selección liderada por Neymar consiguió el oro en Río de Janeiro. España, como en Sydney contra Camerún, tiene que conformarse con la plata.

Con el gol de Matheus Cunha al borde del descanso pareció que el partido se acababa para España. Nada le había salido bien en los primeros 45 minutos. Sólo había tenido una ocasión, más por el clásico error de Diego Carlos que arregló él mismo sobre la línea que por un disparo de los jugadores españoles. La pelota era de los brasileños y hasta las decisiones arbitrales les favorecían.

El árbitro australiano fue a consultar el vídeo después de una salida de Unai Simón y vio un penalti que sólo él y los miembros de la sala de videoarbitraje imaginaron. Pero Richarlison, el máximo goleador del torneo, se dirigió a los once metros y lanzó por encima del larguero.

Un alivio para España, que no encontraba la manera de mandar en el partido. Brasil presionaba a los dos centrales en la salida de la pelota y a la selección española le costaba conectar con su centro del campo. Que Asensio, Oyarzabal y Dani Olmo pudieran tocar la pelota era complicado.

Los cambios de De la Fuente en el descanso consiguieron cambiar la cara de España y del partido. Bryan Gil y Carlos Soler dieron más velocidad al juego de la Roja y los dos participaron del gol del empate. Bryan Gil se cambió de lado, apareció por la derecha y mandó un balón a la carrera de Soler. El centro del valencianista lo enganchó de volea Oyarzabal para igualar el partido.

La entrada de Bryan Gil y de Carlos Soler permitió que el físico de las dos selecciones se igualara. Llegaba muy desgastada España. Por las prórrogas y porque seis de sus titulares llegaban directamente desde la Eurocopa, donde también tuvieron que cargar con otras tres prórrogas.

Ante tanto desgaste, la velocidad de Malcom era un problema para España, que no encontraba la manera de contenerlo. Pero Bryan Gil aparecía por todos los lados, en defensa y en ataque. Y hasta se ocupaba de cortar los contraataques de Malcom porque era el único que aguantaba sus carreras, aunque tuviera que cruzarse todo el campo.

Gil hacía lo mismo que había hecho Dani Alves en Brasil durante la primera parte. Estaba en todos los lados el veterano jugador, que quería añadir una medalla de oro olímpica a su extenso palmarés.

En la segunda parte España tuvo su oportunidad. A Brasil empezaba a pesarle el partido y la selección de Luis de la Fuente tomó el mando y estuvo cerca de marcar en varias ocasiones. Un centro de Pedri pegó en la parte superior del larguero, pero la mejor ocasión llegó en un lanzamiento de Bryan Gil desde fuera del área que escupió el larguero. Santos, el guardameta brasileño, ya se daba por vencido.

Siguió España buscando el gol y De la Fuente recurrió a Rafa Mir, el delantero que había marcado tres en los cuartos de final contra Costa de Marfil. Pensaba todavía en ganar el oro sin llegar a los penaltis y retiró a Oyarzabal, el mejor lanzador español. Había cambiado también a los dos laterales. Óscar Gil y Cucurella se marcharon agotados. En su lugar, Vallejo y Miranda. La solución no sirvió. La velocidad de Malcom devoraba a Óscar Gil y lo hizo con la misma facilidad con Vallejo. España tiene que conformarse con la medalla de plata.