Keylor vuelve a tiempo

El gran objetivo del Madrid es no recibir hoy un tanto. El portero, tras una temporada discreta, jugó en Pamplona su mejor partido.

El gran objetivo del Madrid es no recibir hoy un tanto. El portero, tras una temporada discreta, jugó en Pamplona su mejor partido.

«No recibir un gol», decía el lunes Sergio Ramos. «No recibir un gol», comentaba ayer Modric. «No recibir un gol es importante», contaba Zidane, «esto es una eliminatoria a doble partido. En casa lo importante es mantener la portería a cero. Es nuestro mensaje». El Madrid recibe al Nápoles esta tarde y mira hacia atrás más que hacia delante para intentar dar, desde ahí, el paso decisivo hacia los cuartos de final de la Champions. Sabe que plantarse en marzo, en la vuelta en Nápoles, con su portería a cero le convierte en claro favorito.

El conjunto italiano es el cuarto equipo que más dispara de las grandes ligas europeas. Más que el Madrid, que el Barcelona o más que la Juve, que es el que manda en Italia. «Tienen jugadores rápidos, pequeñitos y con mucha movilidad. Vamos a sufrir», explicaba ayer Zidane. Por eso el entrenador y el club miran hacia la portería, donde está Keylor Navas, uno de los futbolistas de los que más se habla esta temporada en las oficinas de la entidad blanca. Como su temporada estaba siendo discreta, uno de los movimientos de este verano puede ser buscarle un sustituto.

A no ser que el portero de Costa Rica acabe el año con el mismo nivel que exhibió la temporada pasada.

Tras la lesión volvió con más inseguridad que nunca y después se han echado en falta sus paradas decisivas. Los balones a los que llegaba con firmeza en su primer año de blanco, no los estaba atrapando hasta ahora. Keylor es un ejemplo en los entrenamientos del Madrid, un futbolista que no regatea su esfuerzo, con tanta fe en sí mismo como en Dios, a quien reza antes de los partidos y en sus reuniones para estudiar la Biblia con grupos evangelistas. Pero su esfuerzo no se veía recompensado en el campo y partidos como el del Madrid en el Sánchez Pizjuán han dejado huella en el prestigio que se había labrado en su primer año. «En el Madrid tienen que estar los mejores y yo me esfuerzo para ser el mejor, estar entre los mejores y seguir muchos años aquí», decía el portero tras su partido en Pamplona, quizá el mejor en lo que llevamos de campaña. Atento a lo que se publica, sabe que están saliendo varios nombres para ocupar su puesto. Y es consciente de que nunca fue la primera opción del club. El azar le hizo quedarse el primer año. Su trabajo hizo que confiaran en él durante el segundo. Nadie como él conoce de que su futuro está ligado a su eficiencia.

Frente a Osasuna, Keylor recibió un gol, pero hizo siete paradas, más que nunca durante esta campaña, y por lo menos tres de ellas decisivas para evitar el tanto rival. Es decir, se pareció al Keylor Navas que se ganó a la afición del Madrid y apartó de la mente de los dirigentes la idea del regreso de De Gea. «Yo trato de alejarme de esos temas. No gano nada ni pierdo nada con eso», repetía tras el choque contra Osasuna.

Pese a lo que pueda parecer, el Madrid está muy fuerte este año en el aspecto defensivo. Sólo el Villarreal ha recibido menos goles que él en Liga y es el equipo de la Liga que menos remates recibe por partido: no llega a nueve. El trabajo de un portero de un equipo grande, aunque es escaso, es decisivo: no le llegan mucho, pero cuando lo hacen suele ser en situaciones favorables para el delantero. Ahí se mide su capacidad: contra Osasuna se vio al Navas asombroso, el necesario hoy.