Mullera olvida lo de Londres

Mullera, en plena ría en su serie de 3.000 obstáculos
Mullera, en plena ría en su serie de 3.000 obstáculos

Ángel Mullera salió del anonimato hace un año en los Juegos de Londres no por lo que hizo en la pista –eliminado en las series–, sino por unos correos electrónicos que cruzó con un preparador en los que se hablaba de dopaje y que le convirtieron en la oveja negra de la expedición española. En Moscú, olvidado aquello, será el único de los nuestros en la final de los 3.000 obstáculos. Ahora quiere más. Ha preparado el Mundial en Ifrán (Marruecos) durante un mes y lo ha hecho con unos métodos nuevos con los que aspira a estar entre los ocho mejores: «Tengo mucha más fuerza, los obstáculos los paso con comodidad, tengo otra mentalidad, soy más paciente y maduro que hace un año». En una final en la que habrá cuatro kenianos y en la que puede correrse a ritmo de mitin, Mullera es optimista: «Como me he visto y teniendo tres días de recuperación, creo que puedo estar entre los ocho primeros porque los africanos se tiran a muerte. Ellos mismos se pueden suicidar y ahí puedes coger a alguno. La final es un premio, pero no me conformo».