Actualidad

Un juez decide hoy si hay partidos de Liga o no los lunes y los viernes

La semana que viene comienza la Liga, pero realmente no se sabe qué día. Tan esperpéntica es la situación que lo que no se ha podido solucionar hablando, tendrá que decidirlo un juez. Pero así de crudo es el conflicto por las fechas de los partidos entre la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) y su presidente Luis Rubiales y LaLiga, con Javier Tebas al mando. Lo que decide el miércoles el juez no es el tema de fondo: quién tiene potestad para determinar el calendario; sino si se toman medidas cautelares y va a haber partidos los lunes y los viernes, como dice LaLiga, o sólo sábados y domingos, como defiende la Federación, hasta que haya una resolución definitiva, lo que puede tardar meses.

Publicidad

El resumen de los hechos es así. La Federación plantó batalla a LaLiga, en un nuevo capítulo de la guerra entre sus presidentes, al asegurar que la próxima temporada no se iban a disputar partidos los lunes. Lo considera un ataque a los aficionados que van al campo en perjuicio de los que lo ven por televisión. LaLiga negoció los derechos de televisión por un precio millonario de 2.300 «kilos» entre los que se incluyen partidos los lunes y los viernes. Ambas partes aprobaron el calendario, pero cuando LaLiga (12 de julio) sacó las fechas concretas de las tres primera jornadas, con partidos fuera del fin de semana, llegaron las quejas de la Federación. Primero fueron informales, en un tuit del propio Rubiales en el que decía que Tebas «ningunea al fútbol» y que no habría «fútbol los lunes»; y después a través del Comité de Competición, cuya jueza única dictaminó que sólo se iba a jugar sábados y domingos. LaLiga argumenta que la jueza de Competición al final no es más que una empleada de la Federación, de ahí que ponga en entredicho su neutralidad y pida esperar a la resolución del juez de lo mercantil.

Así se llega a la vista que se celebra el miércoles 7 de agosto en el Juzgado de lo mercantil número 2 de Madrid, cuyo titular es Andrés Sánchez Magro. LaLiga pide la suspensión cautelar de las medidas que dictó la Jueza Unica de Competición de la RFEF por considerar que el daño que pueden causar es irreparable. Es decir, quiere que se mantenga el calendario que había establecido antes, en el que el campeonato comienza el viernes 16 con la disputa del Athletic Club-Barcelona y en el que, por ejemplo, en esa primera jornada hay dos partidos el lunes 19: el Mallorca-Eibar y el Betis-Valladolid. «Si no conceden la cautelar sería dantesco», dicen desde LaLiga, que cuenta con el apoyo de los clubes (menos el Real Madrid), que al final son los que la integran y que ven peligrar parte de sus ingresos. Desde la patronal aseguran que se pondrían en peligro los acuerdos firmados para la venta de los derechos de televisión, que ascienden a esos 2.300 millones. Algunos operarios televisivos de todo el mundo ya se han puesto en contacto con el organismo para decir que si no hay partidos los lunes y los viernes el precio del campeonato es menor que esa cantidad firmada. Muchos clubes temen que su principal fuente de financiación, que son las televisiones (sobre todo en los de la zona baja de la clasificación), se reduzca. En medio está también la opinión de algunos aficionados, que se quejan de que siempre sean los mismos los que tienen que jugar el lunes, el día más complicado porque normalmente se trabaja y es más difícil poder acudir al estadio. Sectores de la afición del Alavés y del Rayo, por ejemplo, fueron muy activos en su protesta durante el curso pasado. Se genera aquí el dilema de si es mejor pensar en los aficionados o tener más dinero, o si tener más dinero es pensar en los aficionados porque permite fichar mejor y tener mejores instalaciones. Pero ésa es otra historia.

Respecto al conflicto de fondo o quién tiene de verdad la potestad para fijar los horarios y las fechas, desde LaLiga consideran que son «la única organización competente» para hacerlo. En el nuevo convenio, de mínimos, que firmó con la RFEF en julio no había nada específico de los partidos de los lunes y los viernes, como sí sucedía en el anterior, de 2014, de ahí que en la Federación piensen que LaLiga puede decidir los horarios, pero no las fechas. A todo esto, LaLiga apela como punto a su favor al Real Decreto aprobado en 2015 que le daba la facultad de comercialización de los derechos individuales. Ésa es la complicada guerra legal, pero sobre ella se decidirá más adelante. El primer paso es si se da la cautelar. Hay prisa por conocer el veredicto.