Un partido que vale por dos

Cristiano Ronaldo, cerca de Ancelotti, en el entrenamiento
Cristiano Ronaldo, cerca de Ancelotti, en el entrenamiento

El Madrid juega contra el Espanyol para recuperar «el tono mental» y sacar ventaja a sus perseguidores, que se enfrentan mañana.

Dos partidos perdió el Real Madrid contra el Sevilla y el Barcelona en mitad de la temporada pasada en la misma semana. Dos encuentros sin sumar estuvo cuando comenzó este curso contra la Real Sociedad y el Atlético de Madrid y en dos consecutivos ha sido derrotado ahora, frente a Valencia y Atlético, de nuevo. Los miniciclos de un par de derrotas son habituales en el equipo que entrena Ancelotti hace un año y medio. Como si los jugadores necesitasen un descanso, un poco de relajación mental tras tanto trabajo, para afrontar el siguiente ciclo ganador. Las derrotas contra el Sevilla y el Barcelona el año pasado quitaron al Real Madrid la Liga. Perdió el liderato y después tuvo conquistas más importantes que volver a alcanzar la primera posición en la competición de casa. Las de septiembre le hicieron crecer las dudas después de los fichajes y las salidas del verano y a la vez le empujaron o le transformaron en un equipo casi invencible. Ahora es distinto, ahora no duda. Ha perdido dos veces, pero ya sabe de lo que es capaz: «En aquel momento no teníamos la confianza y la seguridad de que saliera bien todo. Había jugadores nuevos. Ahora es todo distinto. Sabemos lo que tenemos que hacer. En septiembre había más dudas que ahora», explicaba ayer Carlo Ancelotti.

El problema es que esa actitud mental para afrontar los encuentros con cabeza ganadora y confiada, como hacía antes de que se acabara 2014, se ha evaporado entre los días de descanso y la presión y las interrupciones continuas con las que el Valencia y el Atlético le han jugado al Madrid. «Hemos tenido una racha fantástica de victorias y después las vacaciones. A la vuelta nos hemos encontrado con partidos complicados y no hemos llegado con el mismo ritmo con el que terminamos el año. Todavía no estamos en una condición mental óptima», continuaba el entrenador. Lo que manda es la cabeza y el Madrid tiene que volver a amueblársela para ser el mismo equipo que hace dos encuentros sólo sabía ganar: «Todavía no hemos llegado al ritmo necesario para ganar los partidos después de las vacaciones. Tenemos que empujar un poco más. El equipo está bien, simplemente necesita más intensidad en el juego», decía Ancelotti.

El italiano es el menos preocupado de todos. Cuando el equipo no hacía más que ganar, él avisaba de que llegarían tiempos malos. Cuando han aparecido las derrotas, avisa de que el Madrid se mueve en la normalidad. Que ganar siempre y a todos es irreal. «Claro que hay que buscar una explicación. Tengo que pensar qué está pasando. No veo un problema grave, pero necesitamos cortar este momento. Estoy preocupado lo normal. Sé la seriedad que tiene este equipo. Lo estamos viviendo como un momento negativo pero normal. Es un momento como le pasa a todos los equipos. Hablábamos del Barcelona y ahora lo estamos pasando nosotros». Por eso, el partido de hoy contra el Espanyol, que visto hace semanas era un trámite para un equipo en racha como el Real Madrid, se ha convertido en la llave de todo el futuro.

«Bendita crisis. Ojalá nosotros tengamos una crisis por tres partidos perdidos. La demanda del Real Madrid es ganarlo todo y cuando no lo hace enseguida hay nervios, pero rápidamente volverán a ganar. Espero que lo dejen para después de jugar contra nosotros», decía Sergio González, entrenador del Espanyol. Pero el Madrid no puede esperar más para encontrar ese tono mental en el que se mira al futuro con optimismo. Necesita intensidad sobre todo este fin de semana, más que por su rival, porque sus dos perseguidores, el Barcelona y el Atlético, se miden mañana en el Camp Nou. Uno o ambos se dejarán puntos. Con una victoria del Madrid hoy, la crisis terminaría con más ventaja en la tabla de clasificación: «Barcelona y Atlético van a luchar por el título hasta el final. Tenemos una pequeña ventaja, y queremos conservar el primer puesto. Será un partido muy interesante. Hay un equipo muy mentalizado, y del otro lado, un equipo que puede curarlo todo con una victoria», continuaba el entrenador.

Al Madrid, en menor medida, le pasa como al Barcelona: una victoria pone fin a los más agoreros, pone al equipo otra vez en el rumbo adecuado. Ancelotti repitió la palabra «ganar» varias veces ayer. Se la habrá repetido también a los futbolistas. «Es bueno para el ambiente», decía. Y despeja dudas dos veces. El Madrid puede ganar hoy y volver a vencer mañana, en el Camp Nou.

Real Madrid: Casillas; Arbeloa, Varane, Pepe, Marcelo; Kroos, Isco, James; Bale, Cristiano Ronaldo, Benzema.

Espanyol: Casilla; Arbilla, Álvaro, Colotto, Fuentes; Víctor Sánchez, Cañas, Abraham, Montañés; S. García, Caicedo.

Árbitro: Fernández Borbalán (colegio andaluz).

Estadio: Santiago Bernabéu (16:00 h/C+Liga y Golt).