Sólo la francesa SNCF competirá con Renfe en el AVE desde diciembre de 2020

Adif selecciona a la gala y a Ilsa-Trenitalia para competir en la alta velocidad. El consorcio hispano-italiano, sin embargo, no operará hasta enero de 2022

Dos trenes de la compañía gala SNCF y Renfe. Foto: Miquel González / Shooting
Dos trenes de la compañía gala SNCF y Renfe. Foto: Miquel González / Shooting

Adif anunció ayer que la compañía gala SNCF (Rielsfera) y el consorcio integrado por Ilsa (Air Nostrum) y Trenitalia darán la réplica a Renfe en el mercado de alta velocidad español a partir de diciembre del año que viene en los corredores Madrid-Barcelona-Frontera francesa, Madrid-Levante y Madrid-Sur. Renfe, como se esperaba, ha sido la adjudicataria del conocido como paquete A, el que ofrece más trayectos diarios. El consorcio formado por Ilsa y Trenitalia explotará el paquete B y la pública francesa SNCF el C. No obstante, según explicó el gestor ferroviario, los ganadores no explotarán todas las frecuencias que inicialmente ofertaba Adif. Renfe ha solicitado un 86% de la capacidad ofrecida para los próximos diez años, periodo que durarán las adjudicaciones; e Ilsa-Trenitalia, un 70%. La gala SNCF sí que ha solicitado el 100% de la capacidad ofertada. Las frecuencias que no han sido solicitadas se ofrecerán a las compañías que han pujado en el proceso pero no han sido seleccionadas, como Talgo o Globalvía. No obstante, desde Adif creen que es «complicado» confeccionar un plan de negocio con ellas dado que representan los horarios menos atractivos.

Aunque tanto SNCF como Ilsa-Trenitalia podrán comenzar a operar el 14 de diciembre de 2020, sólo la compañía gala lo hará en ese momento. Fuentes de la operadora francesa aseguraron ayer que comenzará a ofrecer un AVE «low cost» de doble piso «desde el primer día que el mercado se liberalice». El operador está renovando completamente la cabina de los vehículos Alstom de este tipo que tiene con el fin de ofrecer "mayor comodidad" e introducir nuevos servicios, como conexión inalámbrica a Internet ('wifi'), y un diseño propio para el servicio en España, que tendrá una marca comercial también propia, según detallaron dichas fuentes. Ilsa-Trenitalia lo hará más tarde. Sus operaciones se iniciarán en enero de 2022. Según aseguró en un comunicado, su objetivo es ofrecer 32 servicios diarios en la ruta Madrid-Barcelona (16 por sentido), 8 en la ruta Madrid-Valencia, 7 entre Madrid y Málaga y Sevilla, y entre 3 y 4 frecuencias diarias el enlace Madrid-Alicante, que se incrementarán en las semanas centrales de verano. Para prestar servicio, empleará 23 unidades de su tren Frecciarossa 1.000, el más veloz de Europa y capaz de alcanzar los 360 kilómetros por hora.

La llegada de competidores a la alta velocidad española incrementará en un 65% la oferta de este servicio, lo que debería redundar en una rebaja de los precios de los billetes. Aunque desde Adif insisten en que los proyectos de las compañías son confidenciales, sí que aseguraron que hay «planes muy agresivos para rebajar precios que persiguen buscar nichos de negocio no explotados». Ilsa-Trenitalia, de hecho, aseguró que su plan está enfocado «a los consumidores españoles para hacer, por fin, accesible económicamente la alta velocidad a todos los ciudadanos desde una oferta de alta calidad».

Para el gestor público, la presencia de nuevos operadores le reportará unos ingresos adicionales en concepto de cánones -los peajes que cobra por el uso de su red- de unos 2.000 millones de euros en los próximos diez años. En la actualidad, la compañía ingresa unos 200 millones por este concepto.

Tanto SNCF como Trenitalia, públicas, son probablemente, junto a la alemana DB y la española, los operadores ferroviarios más poderosos de Europa. Tienen músculo financiero, experiencia y capacidad técnica, lo que les convertirá en formidables competidores para Renfe. Las compañías adjudictarias dispondrán ahora de un año para preparar sus operaciones. La firma final de las operaciones se realizará el próximo 15 de marzo y requerirá la aprobación previa de Competencia.