Paro, el peor dato de la historia: Cinco millones de trabajadores “hibernados”

Los expertos estiman que hay cerca de 1,5 millones de «parados temporales» como consecuencia de los ERTE solo en marzo. A los 3,2 millones de desempleados podrían sumarse los 1,3 millones de trabajos que el Gobierno mantiene artificialmente

Paseo de la Castellana, ayer, sin apenas tráfico de coches
Paseo de la Castellana, ayer, sin apenas tráfico de cochesCipriano Pastrano DelgadoLa Razón

España se encuentra en estado de alarma, pero el mercado laboral va un peldaño por delante: afronta un estado de excepción desconocido, al menos, desde la Guerra Civil. Ni siquiera la gran crisis financiera, que sacudió con crudeza nunca vista hasta entonces el mercado laboral en 2009, causó tanto daño en términos de empleo como el Covid-19. De hecho, las previsiones apuntan a que en solo medio mes, el virus ha dañado más el mercado laboral que la crisis en el 2009 completo.

Todos los analistas del sector consultados por este diario coinciden en la dificultad para establecer cálculos sobre la situación real de la ocupación y el desempleo, lo que desvirtuará en cierta medida los datos de paro y afiliación que publica hoy el Ministerio de Trabajo. La «hibernación» en la que ha entrado la economía española deja en el aire millones de empleos que, a día de hoy, se mantienen en el limbo de los miles de Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) presentados ante la imposibilidad de afrontar el permiso retribuido obligatorio o como consecuencia de la caída de la producción.

Este millón largo de trabajadores «hibernados» afrontan la incertidumbre de que el periodo de alarma se prolongue en mayo y, más aún en junio, lo que podría variar su situación laboral, pasando de figurar en la categoría de demandantes de empleo ocupados a engrosar las listas del paro. Y es que solo en marzo hay casi un millón y medio de trabajadores afectados por ERTE. Solo en Cataluña hay a cierre de mes 571.363 parados temporales, 234.000 en la Comunidad Valenciana, 140.000 en el País Vasco o 175.000 en Madrid, esta última cifra aún por aumentar ya que los datos son del pasado viernes, por poner algunos ejemplos.

Sin embargo, este millón y medio de parados temporales no computan propiamente como desempleados. Todos ellos figuran como cotizantes, ya que siguen dados de alta en la Seguridad Social. En un ERTE habitual, la empresa sigue haciéndose cargo de las cotizaciones, por lo que siguen dados de alta. En esta situación excepcional, en la que las empresas están exoneradas total o parcialmente del pago de estas cotizaciones –según sea pyme o gran empresa– y es el SEPE quien se hace cargo. Así, Asempleo pronostica que los afiliados a la Seguridad Social podrían incluso experimentar un aumento de unos 90.000 efectivos (1,6% interanual) en los datos que anuncie Trabajo. Donde sí se producirá una enorme variación es en el registro de demandantes de empleo ocupados, donde figurarán los afectados por un ERTE. Asempleo ha considerando que en la segunda mitad de marzo el SEPE ha sido capaz de tramitar un tercio de las solicitudes de «hibernación» presentadas por las empresas, por lo que los demandantes de empleo ocupados podrían situarse por encima de 1,4 millones de personas, lo que implicaría un nuevo máximo histórico. El todo 2009, que fue el máximo de esta serie, se llegó a alcanzar la cifra de 465.000 trabajadores afectados. De esta forma, el confinamiento podría haber provocado tres veces más «parados temporales» que todo lo que se produjo en el peor año, en términos laborales, de la pasada crisis económica.

Parecidos cálculos establece Valentín Bote, director de Randstad Research. «Las cifras de marzo no van a ser las de un mes habitual, no solo por la magnitud, sino porque vamos a tener algunas variables que resultarán clave para tener una visión completa», afirma. En este sentido, Bote explica que «no vamos a hablar solamente de cuánto cae la afiliación o cuánto sube el paro, porque los trabajadores afectados por un ERTE, que son muchos, no se contabilizan de esta manera. Y además, durante esta semana se están solicitando muchos ERTE que no van a ser contabilizados en marzo, sino en abril». Pese a todo, Randstad Research estima que, entre caídas de afiliación y trabajadores afectados por un ERTE en marzo, «podríamos estar hablando de entre 1 y 1,5 millones de personas».

En conjunto, según avanzó también ayer Fedea, el cierre de actividades a raíz de la pandemia del coronavirus ha afectado en España a 9,2 millones de trabajadores, una crisis que también impedirá 1,7 millones de ofertas laborales y dañará más a los que buscan su primer empleo, parados de larga duración y mayores. El estudio señala que las medidas del Gobierno para «dificultar los despidos y obligar a la renovación de los contratos temporales» podría «posponer unos 1,3 millones de ceses, que podrían producirse de golpe una vez pasada» la peor fase de la crisis.