El turismo, indignado con el plan de Sánchez: “Es calderilla”

Decepcionados por el Plan de impulso para el sector, los empresarios exigen ayudas directas, incentivos a la demanda nacional y la creación de un ERTE específico

Presentación del Plan de Impulso al Sector Turístico
MADRID, 18/06/2020.- El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, da un discurso durante la presentación del Plan de Impulso al Sector Turístico, este jueves, en el Complejo de la Moncloa, en Madrid. EFE/Rodrigo Jiménez POOLRodrigo JiménezEFE

«Decepcionante e insuficiente». Con estas palabras califica la industria del turismo el Plan de impulso para el sector turístico que ha presentado esta mañana, a bombo y platillo en un acto institucional, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en La Moncloa con el argumento de que «ya es hora de avanzar e impulsar de nuevo al sector turístico». Sin embargo, la realidad es que esta iniciativa que la industria esperaba como «agua de mayo», ha resultado ser «escasa» para regar la sequía de ingresos que vive el sector desde hace ya más de tres meses.

Cargado con poco más de 4.250 millones de euros en total y una batería de propuestas engarzadas en cinco puntos clave que no incluyen ayudas económicas directas al sector, sino fundamentalmente la creación de una línea de avales ICO por valor total de 3.256 millones, el nuevo plan resulta ambicioso a largo plazo, «pero muy incompleto a corto, ya que aunque apunta en dirección correcta, cuenta con muy poca munición. La liquidez que propone a través de avales es calderilla para aguantar unas perdidas que estimamos en 83.000 millones. Ahora es el momento de las ayudas directas y no de refinanciarnos con créditos. Y parece obvio que las cifras del plan no son proporcionales al peso que tiene el turismo en nuestra economía si nos comparamos con el rescate que ha hecho Francia a su sector con 18.000 millones», asegura a LA RAZÓN José Luis Zoreda, vicepresidente ejecutivo de Exceltur.

Sin solución a los ERTE

Desde el lobby turístico lamentan que este plan siga sin concretar la que era la máxima y más urgente prioridad del sector: asegurar la mayor supervivencia del tejido empresarial posible en lo que queda de año a través de los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo. «Resulta incompresible y hasta patético que el presidente del Gobierno haya reconocido que los ERTE han llegado para quedarse pero que, a día de hoy, sigamos sin solucionar ese problema que resulta crucial para garantizar la viabilidad turística», reconoció Zoreda. Y esta queja fue compartida por todo el sector al unísono, tal y como demostró en La Moncloa Marta Blanco, presidenta del Consejo de Turismo, Cultura y Deportes de la CEOE, quien recordó al presidente del Gobierno que «no nos equivoquemos, la salvación del futuro del turismo pasa por los ERTE». De hecho, el sector va un paso más allá y no sólo pide alargar esta figura laboral, sino adaptarla específicamente a las necesidades del turismo: «Necesitamos unos ERTE propios, porque nosotros no podemos guardar el stock. Día que no abrimos, noche que no se factura, y sin demanda no hay nada que hacer», advierte en un comunicado Jorge Marichal, presidente de la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos, Cehat.

Sin impulso a la demanda

En este sentido, la otra gran crítica de la industria va precisamente en esa línea, pues el plan no incluye nada orientado a impulsar la demanda del turismo, «algo esencial ahora, porque según el CIS sólo el 27% de los españoles tiene pensado ir de vacaciones este verano», recuerda Marichal. Y la comparación con lo que se está haciendo en el resto de Europa resulta demoledora. «Hemos visto como Italia ha diseñado bonos directos de hasta 500 euros para que los italianos viajen este verano por su territorio, mientras que Turquía o Grecia han rebajado el IVA de los transportes», recuerda Zoreda, quien hizo hincapié en que «al igual que hace pocos días se presentó el ‘‘cheque'' al automóvil para cambiar de vehículo, también esperábamos un bono para incentivar a corto plazo el consumo turístico interno».

Con todo ello, da la sensación de que «es un Gobierno que no considera que esta industria necesite ayudas para reactivarse, ni cree en el valor añadido y en los efectos reputacionales que implica a nivel internacional, sólo lo ve como un mero sector extractivo de ingresos presupuestarios», critica Javier Morillas, catedrático de Economía Aplicada de la Universidad CEU San Pablo de Madrid, quien recuerda que «intenta ahora sobreactuar cuando hemos perdido unas semanas preciosas mandando mensajes equivocados, haciendo parecer imposible una campaña turística normal a los touroperadores y potenciales visitantes extranjeros».

Los cinco pilares del plan

-Crear un destino seguro 360º. Incluye 200.000 euros para implantar los protocolos de seguridad y un distintivo «Safe Tourism»

-Reactivación del sector. Créditos ICO por valor de 3.256 millones. Incluye también un periodo de moratorias de 12 meses e incentivos comerciales a aerolíneas

-Mejorar la competitividad. Se dedicarán 859 millones a la financiación de proyectos para la digitalización, crear planes de sostenibilidad turística y reforzar la Red de Destinos Turísticos Inteligentes

-Creación del Observatorio de Inteligencia Turística. Dotado con 3 millones de euros para mejorar el análisis de datos turísticos

-Campaña de promoción turística internacional con una inversión de 38 millones que se desarrollará a través del plan de marketing de Turespaña 2020-2024