Qué es una hipoteca joven y cuáles son sus ventajas

Aunque las ofertas disponibles en el mercado son reducidas, cualquier menor de 35 años con cierta estabilidad económica puede solicitar uno de estos préstamos

En un piso de estudiantes, con otros trabajadores de la misma edad, con amigos o con su pareja. La mayoría de jóvenes que se independizan por primera vez lo hacen alquilando una vivienda compartida. Con el paso de los años, el pago de mensual de elevadas cuotas comienza a perder sentido para muchos de ellos que preferirían invertir ese dinero en una vivienda de su propiedad. Sin embargo, no tener suficientes ahorros y los exigentes requisitos que piden los bancos son los principales obstáculos con los que se topan los jóvenes que quieren acceder a una hipoteca. Para todos ellos hay una alternativa: las hipotecas joven. Aunque las ofertas disponibles en el mercado son reducidas, cualquier menor de 35 años con cierta estabilidad económica puede solicitar una de estas hipotecas que ofrecen numerosas ventajas. El comparador Helpmycash explica sus características principales y los requisitos para acceder a ellas.

¿Qué es una hipoteca joven?

La principal característica de estas hipotecas es su tipo de interés más bajo que se aplica hasta que el cliente cumpla los 35 años. La Hipoteca Joven de Kutxabank tiene un tipo de interés de euríbor más 0,64% (que pasará a ser de euríbor más 0,89%), aunque exige la vinculación de la nómina, un seguro hogar y plan pensiones. Otra de las hipotecas que destaca Helpmycash es la Hipoteca Joven Cajasur. Esta opción aplica durante el primer año un interés del 1,45% que luego pasa a ser euríbor más 0,89%, aunque de nuevo exige la vinculación de nómina, seguro hogar, plan pensiones y además tarjeta.

Otros de sus rasgos distintivos es el porcentaje de financiación. Debido a la pronta edad de los solicitantes, es probable que no tengan ahorrado los suficiente, por lo que en algunos casos se puede ofrecer una financiación superior al 80%, e incluso también podrían financiar los costes de la compraventa (notaría, gestoría, registro, impuestos). Según un estudio de Helpmycash, el 71% de los bancos están dispuestos a dar más de un 80% de financiación a los jóvenes que aún no tienen mucho dinero ahorrado. En algunos casos, hasta pueden llegar a ofrecer el 100%, como ocurre con la Hipoteca Vive Joven de Hipotecas.com, que también ofrece financiar los costes de compraventa. Esta hipoteca se caracteriza por no requerir ningún vinculación y aplicar un interés del 2,59% durante los primeros dos años que luego pasa a un tipo de interés de euríbor más el 1,49%.

El tiempo de devolución también podrá ser más elevado, pudiendo alcanzar los 35 o 40 años, y las cuotas mensuales más bajas. Asimismo, estas hipotecas no tienen comisión de apertura y algunas entidades tampoco aplican compensaciones por amortización anticipada o por subrogación.

Requisitos para solicitarla

Pese a su enorme flexibilidad, son necesarios unos requisitos mínimos para acceder a estas hipotecas. A ojos de las entidades el joven deberá tener un trabajo estable y antigüedad laboral. Si el banco comprueba que el solicitante solo ha tenido trabajos temporales y los ha alternado con periodos de paro es probable que no le conceda la hipoteca. Mientras que un trabajador que lleva 4 años en su puesto y se dedica a profesiones al alza como la informática, el marketing o las nuevas tecnologías, es probable que consiga el préstamo, explica Helpmycash. En este sentido, contar con ciertos ahorros y con un salario o suma de salarios elevada aumentará sus posibilidades de conseguir una de estas hipotecas. No acumular deudas ni impagos también será un punto a favor. El comparador online aconseja que las deudas mensuales no superen el 35% de sus ingresos.

Otras ayudas a los jóvenes

Las administraciones públicas también colaboran para que los jóvenes que lo deseen puedan acceder a una hipoteca. Para ello, nueve comunidades autónomas rebajan el impuesto sobre transmisiones patrimoniales (ITP) a los que adquieren una vivienda de segunda mano. El porcentaje a pagar varía en función de cada comunidad, así como la edad máxima hasta la que se puede disfrutar de estas bonificiaciones. Andalucía, Aragón, Comunidad Valenciana, Canarias, Murcia y Extremadura fijan la edad en menos de 35 años, mientras que Galicia y Castilla y León la elevan hasta los 36 años y Cataluña la reduce hasta los 32.