¿Por qué las pensiones de los nuevos jubilados son más altas?

Los pensionistas recién llegados al sistema cobran 351 euros más al mes que la media del total de jubilados

Si hay un tema que esté dando fuertes dolores de cabeza tanto a los ciudadanos como a las administraciones públicas ese es sin duda las pensiones y la supervivencia del sistema público. ¿Por qué? Fundamentalmente porque el gasto no para de crecer y si no fuera por el impasse que ha supuesto el coronavirus (por su efecto sobre las nuevas altas por la parálisis administrativa y la mayor mortalidad en el sector de edad que recibe principalmente las pensiones), el gasto habría superado ya la barrera de los 10.000 millones al mes. Pero dentro del sistema hay sustanciales diferencias en la pensión media entre los distintos tipos de jubilados, siendo los recién incorporados a estas prestaciones contributivas los que están ejerciendo una mayor presión sobre las nóminas.

¿Cuál es la pensión media?

Según los últimos datos de la Seguridad Social, conocidos esta misma semana, la pensión media de jubilación en España asciende a 1.166,72 euros. Esto supone un 2,2% más que hace un año. De los 9,7 millones de pensiones que se pagan cada mes, casi 6,1 millones corresponden a pensiones de jubilación, por lo que son las más numerosas, además de las más caras (por cuantía y por número). Las jubilaciones se llevan más de dos terceras partes de la nómina total, con algo más de 7.100 millones al mes, de los 9.911 que el Estado dedida a estas prestaciones.

¿Cómo ha evolucionado?

La pensión media de jubilación ha subido más de un 70% en los últimos 15 años, lo que supone casi el triple que el 27% que se ha incrementado el IPC en este mismo periodo. En 2005, los jubilados españoles cobraban de media 681 euros mensuales. Hoy, la cifra ha crecido en 486 euros y supera en 217 euros el Salario Mínimo Interprofesional (SMI). En 2005 el SMI estaba en 513 euros, 168 euros por debajo de la jubilación.

¿A qué se deben las subidas desde 2005?

Desde 2005 hasta 2020 el Gobierno de turno ha aprobado revalorizaciones de las pensiones en todos los años, con una única excepción: la congelación decretada para 2011 por el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero. Desde 2005 hasta 2009 subieron un 2% anual, cifra que quedó en el 1% en 2010 para después quedar congelada en el 0% en 2011. En los dos años siguientes subió un 1% en cada ejercicio, para luego encadenar cuatro años de alzas del 0,25%. En 2018 y 2019 la subida fue del 1,6%, siendo del 0,9% en 2020. Sin embargo, todos estos incrementos sólo explican una parte del crecimiento de la pensión media. Sumando todas estas subidas a los 681 euros de 2005, la jubilación habría llegado este año a 815 euros de media. Pero la realidad es que está en 1.167, es decir 352 euros más. ¿Por qué? Por el efecto de las nuevas altas de pensionistas.

¿Cuánto cobran los nuevos jubilados?

Los pensionistas recién incorporados al sistema de Seguridad Social lo hacen con una jubilación media de 1.518 euros al mes en el caso del Régimen General, en el que se integran la mayor parte de trabajadores (quedan aparte casos especiales como autónomos, funcionarios, minería del carbón y trabajadores del mar). Esto son 351 euros más que la media de todos los jubilados (nuevas altas y personas que llevan ya tiempo cobrando la pensión). ¿Por qué esta diferencia? Las personas que entran ahora al sistema tras su retiro laboral lo hacen con unas carreras de cotización que por lo general son más extensas y con mayores remuneraciones que los jubilados más antiguos, lo que les da derecho a mayores pensiones de jubilación.

¿Corre peligro el sistema?

Con la actual evolución del gasto y de los ingresos, sí. Por este motivo, el Pacto de Toledo trabaja en una reforma integral del sistema que lo haga sostenible. El «factor de sostenibilidad» se suponía que iba a permitir ajustar las prestaciones (a la baja), pero está suspendido. Pese a esto, la UE prevé que los nuevos jubilados españoles pasarán de recibir el 80% de su último sueldo –ahora– al 49% en 2050.