1,56 millones de personas han dejado de trabajar durante la pandemia

756.000 empleos han sido destruidos y otros 810.000 trabajadores continúan bajo un ERTE. El sector educativo es el que en términos absolutos más puestos ha destruido por la pandemia, con 227.000 empleos menos

“Tenemos 1,5 millones de personas que o bien han perdido el empleo o siguen en situación de suspensión de su contrato de trabajo. Hay que evitar que una parte de esta pérdida devenga estructural”. Esa es la conclusión Andreu Cruañas, presidente de Asempleo, que en su último informe que urge a tomar medidas “más allá” de prorrogar los ERTE, para facilitar la vuelta al empleo de esos trabajadores. En su balance de los ocho primeros meses del año, marcados por la crudeza de la crisis sanitaria, cifra en 1,56 millones los trabajadores que perdieron su trabajo o no han podido reincorporarse todavía. De ellos, 756.000 empleos han sido destruidos -tan solo en el periodo que va desde el 11 de marzo hasta el 31 de agosto- y otros 810.000 trabajadores continúan bajo expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE). Esto equivale que se ha perdido el 8,1% del empleo previo a la pandemia del coronavirus.

También recoge el informe que desde mayo 2,5 millones de trabajadores en ERTE han retomado su empleo, aunque la mayoría de sectores todavía no ha recuperado su nivel previo a la crisis, y que el mayor impacto de la crisis se ha dado en las provincias costeras más dependientes del turismo, como Gran Canaria, que ha perdido el 18,6 % de su empleo por destrucción y ERTE; y Tenerife el 16,6 %, entre febrero y agosto. Por sectores, el más afectado ha sido, evidentemente, la hostelería, que el año pasado creó 289.000 empleos entre febrero y agosto y este año apenas ha sumado 3.000; y el comercio, que el año pasado elevó a 115.000 los nuevos empleos y este año ha destruido 56.000. Sin embargo, el sector educativo es el que en términos absolutos más ha destruido, con 227.000 empleos menos.

Según Asempleo, la crisis ha mostrado dos ritmos en la evolución de empleo. En una primera fase, del 11 de marzo al 30 de abril, la parálisis de la actividad causó la destrucción de cerca de 950.000 empleos y 3,4 millones de trabajadores sufrieron un ERTE, de forma que el 22,4% del nivel de empleo pre-pandemia quedó afectado. En este periodo, uno de cada cinco trabajadores se vio directamente afectado por las restricciones de actividad, especialmente en los sectores de comercio, hostelería y transporte.

En una segunda fase, coincidente con el periodo mayo-agosto, la apertura progresiva de la economía propició que 2,5 millones de trabajadores en ERTE retomaran su empleo, gracias en parte a la positiva estacionalidad de los meses previos al verano. Además, se crearon 330.000 empleos, aunque la mayoría de sectores continúa sin recuperar su nivel de ocupación previo a la crisis.