El Ejecutivo deja cojo su “escudo social” al no prorrogar la moratoria hipotecaria ni la prohibición del corte de suministros

El Ministerio de Asuntos Económicos frena a Pablo Iglesias porque los números “no cuadran”. Nuevo choque con Calviño

El escudo social que el Gobierno pretendía presentar hoy como la bandera institucional de su gestión se ha quedado a medias, al desestimar definitivamente la moratoria hipotecaria, una de las medidas estrella enarboladas por el vicepresidente de Asuntos Sociales, Pablo Iglesias, por lo que hoy se acaba el plazo para solicitarla para los próximos tres meses. Según fuentes gubernamentales, los números no cuadraban y la negativa ofrecida por el Ministerio de Asuntos Económicos que dirige Nadia Calviño ha provocado que Iglesias haya tenido que renunciar a ello. Una situación que le incomoda, máxime cuando el sector bancario, diana de muchos de sus ataques políticos, mantendrá su propia moratoria hipotecaria que activó de forma paralela a la del Gobierno.

Tampoco se renovará el decreto que prohibía suspender el suministro de agua, energía eléctrica y gas en la primera vivienda familiar, aunque en este caso, la portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, aseguró que no había razón para prorrogarlo porque ya se contemplan estas exenciones en la legislación vigente, por lo que ha garantizado que "las familias vulnerables no tendrán ningún problema” para el pago del alquiler o del suministro de agua o de luz.

Esta decisión del Gobierno ha caído como un jarro de agua fría en muchas asociaciones que creen que la actual situación sigue siendo muy grave para muchas familias. La Alianza contra la Pobreza Energética (APE) ha cargado contra la ministra Montero, a la que niega que todas las familias vulnerables estén actualmente protegidas del corte a través de la legislación y ha exigido la aprobación de una prórroga indefinida de la prohibición del corte de suministros domésticos.

Lo que sí ha hecho el Gobierno es crear un nuevo supuesto para acceder a la condición de consumidor vulnerable y, con ello, ampliar la protección a aquellas personas afectadas por la pandemia provocada por el Covid-19, dándoles acceso al bono social eléctrico hasta el próximo 31 de julio de 2021, con un un descuento directo en el recibo de la luz del 25%. Este supuesto sustituye y amplía la medida que, con carácter excepcional, permitía solicitar el bono social, como consumidor vulnerable, a los trabajadores autónomos que hubieran cesado su actividad en una fecha posterior al 14 de marzo, cuando entró en vigor el estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el Covid-19, y a los autónomos que vieron reducida su facturación en, al menos un 75% en relación con el promedio de facturación del semestre anterior. El resto de supuestos de acceso al bono social, para consumidores vulnerables, consumidores vulnerables severos y en riesgo de exclusión social, permanecen vigentes y cualquier usuario, en cualquier momento, puede solicitarlo, presentando la documentación acreditativa que corresponda.