Funnydent, iDental y otros casos similares al de Dentix

La quiebra de Dentix no es un caso aislado. Las clínicas dentales corporativas acumulan el 50% de las quejas y reclamaciones

La cadena de clínicas dentales Dentix se ha declarado en quiebra al no poder hacer frente a sus deudas contraídas. No es el primer caso en el que una franquicia dental deja en la estacada a miles de clientes, que no saben cómo recuperar su dinero ni dónde podrán continuar con su tratamiento. De hecho, la compañía tiene experiencia en esto de los concursos de acreedores. En 2016, el Grupo Dentix se encargó de finalizar el tratamiento de cerca de 1.400 pacientes de otra franquicia quebrada, Funnydent.

Las quiebras y reclamaciones por parte de los clientes no se quedan en estas dos franquicias. En 2018, el cierre de iDental dejó a cerca de 400.000 pacientes con el tratamiento a medias y sin su dinero. Por su parte, otro de los escándalos lo protagonizó Vitaldent cuando su directiva fue detenida en 2016 por fraude fiscal.

El Consejo General de Dentistas mantiene una batalla constante para regular las franquicias dentales ante este tipo de actuaciones, ya que acumulan el 50% de las quejas y reclamaciones, según el último informe publicado por el organismo. Su presidente, el doctor Óscar Castro Reino, es partidario de establecer una normativa para la publicidad sanitaria con la finalidad de evitar anuncios engañosos que puedan perjudicar la salud de los ciudadanos. Los dentistas defienden una odontología “ética y de calidad” y mantienen una posición de tolerancia cero con los odontólogos que trabajen al margen de ella.

Es habitual que el cierre repentino de una clínica dental deje tratamientos sin finalizar aunque ya estén pagados. Recuperar ese dinero no es sencillo, por lo que el Portal del Consumidor de la Comunidad de Madrid ha elaborado una guía para que los afectados sepan cómo actuar.

En primer lugar, es recomendable ponerse en contacto con los responsables de la empresa mediante burofax, correo certificado o telegrama, poniendo como asunto “incumplimiento de contrato”, para solucionar el problema por el que se ve afectado. Si el establecimiento ha cerrado y cuenta con sede central, diríjase a la sede central. Para agilizar el trámite, intente recopilar toda la información posible sobre la contratación del tratamiento, como los anuncios publicitarios, diagnóstico, presupuesto, contrato o las facturas.

Si la reclamación no es por el cierre de la clínica sino por mala práctica deontológica o mala praxis, hay que acudir a la Consejería de Sanidad o al Colegio de Odontólogos de la comunidad autónoma en la que se encuentre.

Si ha pagado al contado la totalidad o parte del importe de su tratamiento y no es posible contactar con la empresa de ninguna manera, no se recibe respuesta en un plazo razonable o la respuesta no es satisfactoria para el consumidor, puede realizar una reclamación ante los organismos de consumo o presentar una demanda judicial. Si la cantidad del tratamiento no supera los 2.000 euros, no se necesita un abogado o un procurador para presentar la demanda.

Si ha financiado el tratamiento, acuda a la entidad con la que lo realizó el préstamo para anular el contrato por incumplimiento ya que no se ha podido finalizar el tratamiento. Si no recibe respuesta de la entidad financiera, reclame a los organismos de consumo o, si pasa más de un mes, al Banco de España.

En el caso de que haya pagado con una tarjeta de crédito, solicite a la entidad de crédito la anulación del cargo y el reembolso del dinero en su cuenta.