El Gobierno, contra los autónomos

El cambio a cotizar por ingresos reales podría llegar a triplicar el pago de cotizaciones. Esta reforma no garantiza mayores prestaciones en la jubilación

El Gobierno planea subirles las cotizaciones sociales a los autónomos. Otra vez, pero en esta ocasión con especial virulencia. No se tratará, como en episodios anteriores, de un aumento de las bases mínimas de cotización, sino que busca reformar por entero los términos de la cotización. Si las pretensiones de PSOE y Unidas Podemos prosperan, entonces los autónomos pasarán a cotizar en función de sus ingresos reales, lo que equivale a decir que para muchos de ellos la cuota mensual podría llegar a duplicarse o a triplicarse. Imaginemos un trabajador autónomo que factura 30.000 euros anuales: si cotiza no por la base mínima (11.333 euros) sino por la base según quede determinada por sus ingresos, a un tipo aproximado del 30% la cotización se incrementaría desde 3.400 euros anuales (unos 283 euros mensuales) a 9.000 euros anuales (unos 750 euros mensuales).

Las dos excusas que ha ofrecido el Ejecutivo socialcomunista para justificar semejante sablazo han sido que, por un lado, la reforma ayudará a los autónomos con menores ingresos a ver rebajada su cotización y, por otro, que la reforma facilitará que los autónomos con mayores ingresos reciban también mayores prestaciones. Pero ninguno de ambos argumentos resulta admisible.

Primero, es posible aliviar la cotización de los autónomos de renta baja sin multiplicársela al resto: basta con adaptar las bases de cotización a los ingresos reales únicamente para ellos, pero no para todos los demás. El resto –aquellos cuyos ingresos reales se ubiquen por encima de la actual base mínima de cotización– deberían poder seguir escogiendo por qué base (superior a la mínima) cotizar.

Segundo, no es verdad que los autónomos vayan a recibir mayores prestaciones en el futuro por el hecho de cotizar más hoy. De entrada, debería recordarse que en la actualidad los autónomos ya poseen la opción de cotizar más si es que de verdad quieren recibir mayores prestaciones futuras: no hace falta que el Gobierno los obligue a cotizar más para ello. Pero es que, además, debería ser perfectamente conocido que la Seguridad Social se halla en una situación financiera crítica y que, por tanto, las tres próximas décadas serán décadas de profundos recortes en las prestaciones que proporciona. Cotizar más hoy no es garantía de recibir más mañana, puesto que las prestaciones futuras dependerán de la sostenibilidad de una Seguridad Social que continuará siendo insostenible.

Por consiguiente, lo que más bien sucederá con el rejonazo planteado por el Ejecutivo es que los autónomos cotizarán más para recibir menos. Una estafa en toda regla que, sin embargo, este Gobierno está obsesionado con perpetrar en medio de una de las mayores crisis económicas de nuestra historia.