Alcoa cierra y se lleva por delante el 30% del PIB de Lugo

La compañía aprueba un ERE para sus 524 empleados y pone en hibernación la fábrica

Alcoa cierra en Lugo. La compañía anunció ayer la aplicación de un ERE con el despido de 524 trabajadores de la única fábrica de aluminio primario que queda en España, la de San Cibrao, que es responsable del 30% del PIB de la provincia gallega. El comité de empresa de la planta ha urgido a la Xunta de Galicia y al Gobierno a la expropiación de ese complejo industrial.

La multinacional estadounidense ha comunicado hoy, antes incluso de que expirasen los quince días preceptivos para tomar una decisión, su determinación de activar un despido colectivo, así como de proceder a la hibernación ordenada de las cubas de electrolisis. Esta postura, ha dicho en un comunicado, quedó definida el jueves, una vez analizadas «todas las opciones posibles» y después de un período de consultas de cuatro meses con los representantes de los trabajadores y tras la negativa a vender tanto a Liberty House como a la Sepi.

La propietaria de las instalaciones insiste en la nota en que la factoría no es viable por factores productivos estructurales unidos a la ausencia de un marco energético competitivo en España, así como a la sobrecapacidad mundial en la producción de ese metal y la caída de su precio.

Nacionalización

Alcoa se ha comprometido a abonar indemnizaciones de 30 días por año trabajado hasta un máximo de doce mensualidades a los empleados afectados y a contratar planes de recolocación externa para los mismos. El comité de empresa, que preside José Antonio Zan, recriminó que Alcoa haya vuelto a actuar de «mala fe» y reclamó a los gobiernos autonómico y central que haya una nacionalización ya. «Las próximas horas y los próximos días van a ser fundamentales», expuso en declaraciones a la prensa, y por tanto, cree, «es hora de pasar a los hechos».

El Ministerio de Industria, Comercio y Turismo emitió un comunicado en el que asegura que siguen trabajando por una solución que mantenga el empleo y volvieron a señalar a Alcoa como «la única responsable del fracaso en las negociaciones de venta». El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, ha defendido que no haya “ni un paso atrás” en la hoja de ruta trazada para el momento en que Alcoa ratificase que aplicaría el despido colectivo, como ha acontecido. En Vigo, ha afirmado que Alcoa “está en su derecho” de decidir que quiere salir de España, “pero no puede pretender que España se quede sin su única fábrica de aluminio primario para suministrar al mercado español”. Ha expresado su confianza en que el Gobierno comparta su visión respecto a las prioridades actuales, que pasarían por “impugnar” ese acuerdo en su opinión “fraudulento” y con el objetivo de que “no haya competidores”, así como por pedir medidas cautelares y garantizar, con la mediación de la Sepi, la venta a un operador, “que los hay”.