El Banco de España avisa a Díaz de sus planes para extender los ERTE: “No servirán para frenar el paro”

Pretende que se institucionalice esta figura como fórmula de “formación” y de “flexibilización” laboral que evite engordar las listas del paro

La ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, interviene en el pleno del Congreso
La ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, interviene en el pleno del CongresoChema MoyaEFE

Generalizar la figura de los expedientes de regulación de empleo temporal (ERTE) como tapón para cerrar el agujero de los despidos que, según todas las previsiones, se avecina una vez estén controlados los efectos más negativos de la pandemia. Esa es la propuesta que la ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, ha defendido hoy en el Congreso de los Diputados: consolidar la figura de los ERTE como alternativa al despido y como vehículo para mejorar la formación de los trabajadores.

Sin embargo, el director general de Economía y Estadística del Banco de España, Óscar Arce, ha advertido de que, aunque los ERTE han sido “muy útiles” para mantener el empleo en una situación extraordinaria como ha sido la pandemia de coronavirus, previsiblemente serán menos efectivos si persiste la crisis.

En su intervención en el encuentro virtual “Retos, oportunidades y tendencias del M&A en Iberia. Balance 2020 y perspectivas para 2021”, organizado por Capital & Corporate, Arce ha apostado a medio plazo porque este tipo de ayudas a los trabajadores afectados se compatibilicen con iniciativas de formación, máxime en este contexto de incertidumbre que justifican o ponen en valor mecanismos de flexibilidad.

Por lo que respecta a las ayudas a las empresas, Arce ha destacado que sus problemas “se han desplazado de liquidez a solvencia”, que es lo que preocupa a muchas compañías; por ello, es necesario pensar en instrumentos que permitan reforzar los fondos propios de las empresas.

Asimismo, hay que agilizar y revisar los procedimientos judiciales y extrajudiciales de insolvencias, para liquidar de forma más ágil aquellas que son inviables y permitir que aquellas que sí lo son puedan continuar con su actividad.

El Congreso examinaba hoy el decreto ley aprobado el pasado 26 de enero por el Consejo de Ministros para prorrogar el sistema de protección de empleo de los expedientes temporales y las ayudas vigentes para trabajadores autónomos -la prestación extraordinaria por cese de actividad- hasta el 31 de mayo. Díaz ha asegurado que esta herramienta ha mostrado “que es posible blindarse ante la destrucción de empleo, incluso en las más adversas circunstancias” y para ello ha adelantado que el Gobierno trabaja ya en un borrador para incorporar esta “dinámica de flexibilidad interna” al funcionamiento ordinario del mercado laboral como alternativa a los despidos ante las caídas en la actividad, pero también como oportunidad para mejorar la cualificación de los trabajadores.

En este sentido, el Ministerio pretende presentar esta figura de protección como una “oportunidad formativa” para que las empresas aprovechen la paralización de la actividad, obligada por las circunstancias sanitarias, para la “especialización” de sus plantillas con una fórmula de formación proporcionada por las propias empresas y por las convocatorias estatales. Según defendió la ministra, gracias a los ERTE, más de un millón de personas trabajadoras han accedido a acciones formativas, que son garantía de empleabilidad y futuro”.

Díaz ha subrayado que esta ampliación de los ERTE “continúa el camino iniciado para salvar al empleo y a los sectores productivos”, manteniendo las tres modalidades de ERTE con exoneraciones para empresas y sectores afectados por la pandemia: fuerza mayor, impedimento y limitación de actividad. La norma también incluye otras medidas y prorrogas. Asimismo, recoge la prórroga extraordinaria de los contratos de arrendamiento o la posibilidad de solicitar aplazamiento temporal y extraordinario en el pago de la renta por los arrendatarios en situación de vulnerabilidad económica.

En cuanto a los autónomos, ha defendido la necesidad de extender las prestaciones por cese de actividad y la prórroga de los subsidios para el sector cultural, incluida la ampliación de los tipos de cotización para autónomos, de la cláusula de salvaguarda de la reforma de las pensiones de 2011, que garantizaba las condiciones de jubilación previas para las personas despedidas antes de la entrada en vigor de esa reforma o las medidas del Plan Me Cuida, con medidas de conciliación. “Tenemos que hacer todo lo posible para que una crisis coyuntural, que hemos afrontado con todos los recursos y herramientas a nuestro alcance, no se convierta en una crisis terminal, estructural”, ha defendido la ministra.

Las prórrogas en el sistema de los ERTE y las prestaciones extraordinarias por cese de actividad en caso de autónomos son fruto del acuerdo del Gobierno con, en el primer caso, las patronales CEOE y Cepyme y los sindicatos CC.OO. y UGT, y en el segundo, con las organizaciones más representativas de trabajadores por cuenta propia (ATA, UPTA y Uatae).

La nueva prórroga de los ERTE mantiene básicamente el mismo esquema de protección a empresas y trabajadores vigente hasta el 31 de enero, si bien simplifica los trámites para extenderlos en el tiempo, de forma que no se necesitarán nuevas autorizaciones administrativas. Asimismo, se flexibilizan los criterios para determinar qué sector es ‘ultraprotegido’, facilitando la protección de 50.000 trabajadores más de nuevas profesiones y se mantiene el compromiso de mantenimiento del empleo y la prohibición a empresas que hagan ERTE de despedir, interrumpir contratos temporales, repartir dividendos y realizar horas extraordinarias y externalizar actividad.

Respecto a la prórroga del esquema de protección a los trabajadores por cuenta propia, la protección a este colectivo se seguirá articulando en torno a cuatro ayudas: la prestación por suspensión de actividad; la prestación compatible con la actividad cuando haya caída de ingresos; la prestación extraordinaria para quienes no puedan acceder a las dos ayudas anteriores; y la prestación para autónomos de temporada.