Stella Raventós: «Es falso que España sea un país en el que se pagan pocos impuestos»

La presidenta de la Asociación Española de Asesores Fiscales habla sin tapujos: «La ministra de Hacienda no es una experta tributarista y se le nota». «Solo ve al contribuyente como un presunto defraudador»

Stella Raventós, presidenta Asociación de Asesores Fiscales de España
Stella Raventós, presidenta Asociación de Asesores Fiscales de EspañaMiquel GonzálezShooting

En estos tiempos de pandemia, los asesores fiscales se han convertido en protagonistas imprescindibles para resolver el maremágnum normativo con que nos bombardean. Stella Raventós es su máxima representante. Clara, directa, sincera, sin ambages, de firmes principios y fuertes convicciones, defiende la verdad y la sensatez ante todo.

La pandemia ha desatado una crisis económica, pero el Gobierno quiere subir los impuestos, ¿es lógico?

–No. Lo principal es recuperar la economía cuanto antes y cuando se haya logrado una recuperación sostenida, es cuando se podría incrementar un poco la carga impositiva, para hacer frente a parte de los gastos que ha originado la pandemia. En ningún caso aumentar la presión fiscal antes. Eso es lo que se plantean todos los países, no sé por qué aquí se pretende hacer lo contrario.

¿Entiende la estrategia fiscal del Gobierno?

–Solo lanza globos sonda. Antes de soltar ideas a lo loco, lo que hay que ver es el impacto que esas medidas fiscales pueden tener en la economía y en los contribuyentes. Hay que hacer un planteamiento serio, no jugar a la demagogia.

¿Contradice a la ministra de Hacienda cuando afirma que la presión fiscal en España es baja y que hay seis puntos de margen para subir los impuestos respecto a Europa?

–Primero, eso es lo que dice el Gobierno y es falso. Y segundo, la ministra de Hacienda no es una experta tributarista y se le nota. Habrá que ir impuesto por impuesto, digo yo. España no es precisamente un país en el que se paguen pocos impuestos. Tal vez en el IVA es donde hay margen para un incremento impositivo, pero no en el impuesto de Sociedades, que es al contrario. Y tenemos un impuesto de Patrimonio y de Sucesiones que existe en muy pocos países.

Sobre el impuesto en Sociedades, usted ha dicho que el Gobierno recurre a la desinformación para buscar su propio interés, ¿por qué?

–Es su forma de crear un caldo de cultivo en la ciudadanía para hacerla creer cosas que no son ciertas, como que aquí las empresas pagan pocos impuestos. Vamos a ser serios y expliquemos el efecto que los impuestos tienen sobre la riqueza de las personas y de las empresas o vamos mal.

¿Este Gobierno no es serio en política fiscal?

–Decir que España es un país con una baja presión impositiva no es serio ni cierto. Es falso que España sea un país en el que se pagan pocos impuestos. Los impuestos no deberían dar titulares.

Entonces miente a los ciudadanos para justificar una subida de impuestos.

–No se puede hacer demagogia con algo tan serio como los impuestos. Un Gobierno no lo debería hacer nunca, pero menos aún en la actual situación.

¿Y por qué cree que el Gobierno ha puesto el punto de mira en las empresas?

–Parten de un error. No se puede denigrar a las empresas como lo están haciendo. Seguro que alguna no cumple con la legalidad, pero la inmensa mayoría sí, y sin embargo se las ataca a todas.

¿Usted no cree que subir impuestos sea generador de empleo, de inversión ni por supuesto que genere riqueza?

–No lo digo yo, lo dice cualquier persona con sentido común. Parece que no les queda claro que son las empresas las que crean trabajo, las que pagan los salarios, las cotizaciones, los impuestos correspondientes... Y si por exprimir a la vaca nos quedamos sin empresas, lo perderemos todo.

¿Existe inseguridad fiscal y jurídica en España con este Gobierno?

–Absolutamente. El estar cambiando cada dos por tres los impuestos crea una inseguridad jurídica intolerable. España necesita la inversión del capital extranjero y los inversores necesitan seguridad jurídica y un lugar con una presión fiscal asumible. Si no es así, no invierten, y no nos lo podemos permitir.

Y esta inseguridad jurídica de los contribuyentes parece que va en aumento, por ejemplo con las inspecciones telefónicas, que se han extendido en los últimos meses. ¿Cómo puede combatirse esta indefensión de contribuyente?

–Hay dos problemas, la inseguridad jurídica propiamente dicha, por los cambios normativos constantes y con la interpretación que se hacen de algunos preceptos. Esto va en paralelo con las malas actuaciones de la Administración central, que tienen que ser corregidas por los jueces, lo que significa que no eran correctas.

¿A lo mejor todos están equivocados y hay que subir los impuestos?

–Subir impuestos no es una solución. No se puede ser cortoplacista. Si me preguntas que tenemos que hacer frente a unos gastos extra por la pandemia, te digo que sí, pero no puedes apretar tanto que ahogues. Y menos ahora.

¿La subida de impuestos puede poner en peligro la recuperación?

–Los impuestos hay que tomárselos en serio, no usarlos como un arma arrojadiza. Lo primero que hay que hacer es bajar el gasto público y acabar con la sobredimensión del Estado.

¿Qué le parece el plan de armonización fiscal autonómico del Gobierno?

–Yo entiendo que las autonomías son libres para decidir su política fiscal, con el beneficio o perjuicio político que eso conlleve. A no ser que el Gobierno quiera imponer la recentralización.

En todo caso tendría que ser a la baja no al alza, ¿no?

–Lo que quiere hacer el Gobierno de igualarlos por arriba me parece una barbaridad. No es ni sensato ni incentivador.

En cuanto a Sociedades, ¿pagar el 22,6% de este Impuesto no es precisamente un regalo, máxime cuando el tipo real es del 25% nominal, como han demostrado en su último informe, no?

–Pues claro que no. Es un tipo en la banda media, incluso por encima de muchos países. Cuando el Gobierno asegura que las empresas pagan un impuesto de Sociedades muy reducido en España, no dice la verdad.

Ustedes recuerdan a Hacienda que hay que hacer ajustes en Sociedades, pero porque consideran que técnicamente no es correcto, al no descontar las deducciones por doble imposición de dividendos internacionales, lo que eleva el tipo a ese 22,6%. ¿La AEAT no lo sabe o lo obvia conscientemente?

–Es imposible que no lo sepa (risas). Lo permite. Las grandes empresas españolas son multinacionales que pagan sus correspondientes impuestos en cada país que operan y no se les puede gravar con una doble imposición

¿También asegura que la Agencia Tributaria interpreta los datos de manera errónea, que juega con ventaja o que utiliza datos manipulados?

–Porque siempre juega con cartas marcadas y utiliza los datos siempre en su beneficio. Además, saben perfectamente que en España no se pagan pocos impuestos. Saben usar los datos para que parezca que sí.

Dice la Agencia Tributaria, que solo se recurre un 2% de sus decisiones.

–Vuelven a jugar con ventaja, porque ahí meten todo: las meras notificaciones, los simples requerimientos de información, los avisos... Son millones y millones de cartas. No de todas ellas se desprende una deuda ni se recurren. La mayoría de los casos los importes son pequeños y la gente prefiere pagar antes que empezar un litigio interminable.

Pero cada vez hay más sentencias a favor del contribuyente.

–Es verdad. Porque la Agencia Tributaria parece regirse por un solo principio, que es el de recaudar, sin plantearse otra cosa y muchas veces falla.

¿Por qué asegura que la Agencia Tributaria juega con las cartas marcadas?

–Porque utiliza los datos en su beneficio. Saben perfectamente que en España no se pagan pocos impuestos, pero los usan para que parezca que sí.

Entonces, ¿la Agencia es un jugador con ventaja?

–En la Agencia piensan que solo tienen que recaudar. Pero su misión es comprobar que el contribuyente cumple con la ley. La Agencia y la ministra solo ven al contribuyente como un presunto defraudador y es un error. Se le ve como un enemigo al que pillar.

¿Hay solución?

–Siempre hay solución, pero hay que querer solucionarlo.