El Banco de España ve brotes verdes, pero avisa de cinco riesgos sobre la recuperación de la economía

Vaticina un alza del PIB en el segundo trimestre de este año del 2,2% y que la economía volverá a finales de 2022 a los niveles prepandemia. Mejora sus previsiones económicas para el período 2021-2023

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En España comienzan a surgir brotes verdes que apuntan a una recuperación de la economía, después de un hundimiento del PIB sin precedentes en tiempos de paz del 10,8% el año pasado. Así lo asegura el Banco de España, sin euforia y evitando, en todo momento, lanzar las campanas al vuelo, en su informe trimestral de la economía española publicado este lunes, en el que revisa al alza levemente sus previsiones macroeconómicas para el período 2021-2023 y analiza los claroscuros de la economía española a corto y medio plazo. En ese sentido, advierte de una serie de riesgos e incertidumbres que sobrevuelan aún la economía española y que pueden poner en cuestión su recuperación. El primer riesgo del que alerta es sobre un hipotético repunte de las insolvencias empresariales. El segundo, y más importante, avisa de una eventual fragilidad de la recuperación económica y la posibilidad, por tanto, de que sea aún incompleta y asimétrica.

El tercero y no menos importante, advierte de las posibles variantes del virus, que continúan planteando una amenaza global sobre la comunidad internacional. El cuarto, de un posible recalentamiento de la economía de Estados Unidos. Y, el quinto y último, de eventuales daños persistentes de la pandemia sobre la capacidad de crecimiento potencial de nuestro país. Es decir de daños estructurales de la economía española tras la pandemia, que lastren su crecimiento económico. Además de poner el foco sobre estos problemas, deja un margen al optimismo.

De hecho, el Banco de España, que utiliza tres escenarios en sus previsiones (favorable, central y adverso) ha mejorado sus últimas estimaciones realizadas en marzo pasado en unas cuantas décimas del PIB. Así, el escenario central, el que cree más factible, establece un crecimiento del PIB del 6,2% y del 5,8% en 2021 y en 2022, respectivamente. No obstante, estos pronósticos continúan siendo más moderados que los vaticinios de crecimiento del PIB para 2021 y 2022 del 6,5% y del 7% realizados por Nadia Calviño, pese a que los revisó a la baja el pasado día 9 de abril. El banco emisor completa su escenario con una tasa de paro con tendencia descendente hasta el 15,6%, gracias a la prórroga hasta el 31 de septiembre de los ERTE este año, y del 14,7% en 2022.

Mientras, décima arriba décima abajo, coincide con Calviño en el desfase que registrarán este año las cuentas públicas, que superará el 8% del PIB. Pese a ello, se muestra más pesimista en el control de la deuda pública, al situarla este año en el 120,1% y en el siguiente en el 117,9% del PIB. Además, prevé una inflación del 1,9% a final de este ejercicio, porcentaje que se recortará hasta el 1,2% en 2022. En este punto advierte del impacto de la subida de la tarifa de la luz en los precios. Aunque alerta contra presiones inflacionistas, apuesta por un regreso a una senda de moderación de los precios.

El Banco de España achaca la revisión de sus previsiones a «la menor incidencia de la pandemia por el avance de la vacunación», que tendrá su fiel reflejo en la reactivación del sector servicios, y a la ejecución de los proyectos bajo el paraguas de los fondos europeos. En esta última cuestión, ha mejorado sus previsiones sobre el impacto en el crecimiento del PIB de los fondos europeos. Así, augura una aportación este año de los mismos de un punto porcentual en el PIB, efecto que se multiplicará hasta 2,5 puntos en 2022, para rebajarse hasta 1,8 puntos porcentuales de contribución al crecimiento económico en 2023. Precisamente, en 2023, espera un PIB del 1,8%, frente al 3,5% previsto por Calviño.

Brotes verdes FOTO: M. Roselló

«Notable repunte»

Además, coincide con el Ejecutivo en que se volverá al nivel decrecimiento económico previo a la pandemia a final de 2022. En este contexto, la entidad emisora confirma «un notable repunte de la actividad» en el segundo trimestre de este año, con una previsión del 2,2% de alza del PIB, tras sufrir una contracción del 0,5% en el primer trimestre por la tercera ola de la pandemia. Según su informe, el gasto de los hogares está remontando el vuelo a raíz del fin del estado de alarma, el pasado día 9 de mayo, y de los progresos en la campaña de vacunación. Además, destaca la mejora de los mercados exteriores por la recuperación de la demanda del conjunto de las economías avanzadas y de China, que se están traduciendo en un comportamiento expansivo de las exportaciones de bienes.

El turismo, en 2023

Ante este escenario todavía bastante inestable, el Banco de España advierte, en su último informe trimestral, del avance incompleto del sector servicios y, concretamente, del turismo. En ese sentido, el Banco de España prefiere no lanzar las campanas al vuelo y advierte de que la temporada turística de verano y el calendario preciso del repunte de la actividad siguen dependiendo, de modo crucial, de la evolución de la pandemia, del progreso en la campaña de vacunación y de la relajación en las medidas de contención del avance del virus. «En particular, la recuperación del turismo depende del levantamiento de las restricciones que todavía subsisten a la circulación de personas entre España y alguno de los principales países de origen de los flujos turísticos, actualmente en entredicho en el corto plazo, debido a la expansión de variantes más contagiosas del virus», como el caso del Reino Unido, advierte en su informe.

En ese contexto, el director general de Economía y Estadística del Banco de España, Óscar Arce, pronosticó este lunes que este verano el turismo no registrará aún los niveles de gasto y llegadas de turistas anteriores a la pandemia. «No volverá aún la normalidad el turismo», auguró, a la que regresará, en su opinión, a partir del verano de 2023. «El avance de la vacunación contribuirá a que una cierta recuperación, incompleta al no alcanzar aún niveles suficientemente elevados de inmunidad. Por eso, los flujos turísticos del exterior no se recuperarán a los niveles previos a la crisis sanitaria hasta finales de 2023». Pese a ello, se espera este verano un aumento de las exportaciones turísticas del 50%.