El carbón vuelve a Cádiz por Navidad

El bajón de la energía nuclear por las recargas en algunas centrales y el alto precio del gas hace que la térmica de Los Barrios vuelva a operar siguiendo a la gallega de As Pontes

Central térmica de As Pontes
Central térmica de As Pontes FOTO: kiko delgado EFE

La central térmica gaditana de Los Barrios volverá a quemar carbón mientras la producción de electricidad mediante esta tecnología siga siendo rentable ante los elevados precios del gas. La planta, propiedad de Viesgo, está destinada por la portuguesa EDP, que adquirió estos activos, a convertirse a la producción y almacenamiento de hidrógeno verde, para lo que se destinará una inversión de 550 millones de euros, pero mientras llega esa mutación está activa para quemar carbón. EDP tiene cuatro centros de generación con carbón en España. Dos en Asturias -Soto de Ribera y Aboño- y dos en Andalucía, procedentes de la operación de compra de Viesgo. Ambas centrales andaluzas, Puente Nuevo y Los Barrios, tenían aprobado el cierre e iniciado los procesos de desmantelamiento, pero mientras se producen, la energética ha decidido activar temporalmente la quema de carbón al ser competitivos los megavatios producidos y ante la necesidad de disposición por los parones de varios reactores nucleares en proceso de recarga y el alto precio de la producción mediante ciclos combinados de gas. La entrada adelantada de temporales de frío polar, que ha disparado la demanda, hace necesario activar todas las tecnologías en disposición para asegurar el suministro y evitar que los precios se desboquen más aún.

Los Barrios sigue los pasos de la central de carbón coruñesa de As Pontes, que está operativa desde el lunes 22 de noviembre. La central térmica más grande de España solo ha activado uno de los cuatro grupos de generadores, lo que supone inyectar al sistema eléctrico español cada día 350 megavatios de los aproximadamente 30.000 que se demandan.

La térmica de Endesa, cuya vida útil concluyó el pasado 30 de junio y que está a la espera de los trámites de cierre, ha revivido por los mismos motivos. Aprovechando la terminal de descarga de Endesa en el puerto de El Ferrol –la eléctrica tiene otras en Algeciras y Carbonera– la cercanía al mar de la planta podría hacer viable para Endesa quemar carbón extranjero, ya que las minas españolas están cerradas. En este sentido, Endesa recibirá alrededor de 85.000 toneladas de carbón en la terminal de El Ferrol. Si fuera necesario, en diciembre se fletaría un nuevo envío. Desde el pasado junio, la central se encuentra en situación de disponibilidad, aunque la última vez que entró en funcionamiento fue en la primera semana del pasado julio.

As Pontes

Endesa anunció a principios de este año el cierre de la planta térmica gallega. Las mezclas de biocombustibles y carbón que se probaron no funcionaron, por lo que la compañía avanzó que seguía adelante con el proceso de cierre de la planta iniciado en diciembre de 2019. La elevada emisión de mercurio y la gran generación de cenizas en dichas pruebas, entre un 187% y un 276% –lo que supone producir una tonelada por cada tres o cuatro de CO2 evitadas– «hizo inviable el mantenimiento de la planta porque el megavatio hora generado de este modo costaría unos 65 euros», informó la eléctrica. Esto dejaba a la central fuera del mercado eléctrico, que entonces preveía para 2021 un precio de 47,3 euros por MWh. Un rango que el gas ha hecho saltar por los aires.

Las paradas nucleares de Ascó I (Tarragona) y Cofrentes (Valencia), y Almaraz I (Cáceres) han favorecido la reapertura de térmicas. Almaraz y Ascó recargan cada 18 meses y Cofrentes cada 24. A los 3.000 MW menos de producción nuclear se une el cierre de un horno en la central gallega de gas ubicada en Sabón.

Endesa reconoce que «está analizando diversas opciones para atender los requerimientos del operador del sistema en caso de un invierno extremadamente crudo o de alteraciones en el mercado internacional del gas». La central de As Pontes sigue operativa y a disposición del Ministerio de Transición Ecológica y del operador del sistema (Red Eléctrica) en tanto la compañía no reciba la confirmación administrativa de su cierre, algo que no prevé hasta finales de este año o principios del próximo. Esta central tuvo que quemar carbón el pasado mes de enero para atender las necesidades energéticas provocadas en el país por la tormenta Filomena.

En espera

Otra planta térmica de la que el sistema podría llegar a tirar si, además, el suministro de gas llegado de Argelia no cumple las previsiones por el cierre del grifo al gasoducto Euromed que pasa por Marruecos, es la almeriense de Carboneras. Transición Ecológica acaba de dar su visto bueno para el cierre definitivo, el Gobierno ha impuesto requisitos ante la situación de tensión energética. Uno de los grupos deberá estar disponible por si acaso hace falta.

En cualquier caso, EDP ha dejado claro que se trata de una reapertura limitada y que Los Barrios está destinada a ser el germen de lo que EDP denomina el valle del hidrógeno del Campo de Gibraltar. La reconversión de la antigua central de carbón permitiría el suministro de energía renovable para todo el entorno industrial del Campo de Gibraltar y la futura exportación por mar. El objetivo es convertir este entorno en un polo de hidrógeno con el que descarbonizar a las industrias cercanas favoreciendo su continuidad ante la transición energética. Además, contempla un proyecto de almacenamiento energético con baterías ion-litio de 255 MW. El proceso de transformación de Los Barrios permitirá la creación de más de 4.500 puestos de trabajo durante la construcción, más de 300 empleos directos y más de 2.200 indirectos.