El bono joven de alquiler: un parche que amenaza con subir los precios y encarecer la factura fiscal de los beneficiarios

El Consejo de la Juventud lo tacha de «inocuo», CC OO de ineficaz para garantizar el acceso a la vivienda y Gestha ha avisado de que subirá el IRPF

Tal y como estaba previsto, el Consejo de Ministros aprobó ayer el bono joven para el alquiler de 250 euros mensuales. La ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (Mitma, Raquel Sánchez, anunció que la subvención -que podrán cobrar jóvenes de entre 18 y 35- también incluye ayudas para habitaciones cuya renta sea de 300 euros, ampliables a 450 euros en zonas tensionadas. En todos los casos, la vivienda debe tener la consideración de habitual.

Aunque este bono es una de las medidas estrella proyectadas por el Ejecutivo -fue presentado por el propio Pedro Sánchez- para ayudar a los jóvenes a emanciparse, lo cierto es que no ha despertado demasiado entusiasmo, ni siquiera entre los potenciales beneficiados. El Consejo de la Juventud (CJE) advirtió de que la medida sólo beneficiará al 1,7% de los jóvenes emancipados. El CJE también advirtió de que esta «ayuda apenas se va a poder compatibilizar en la práctica con el Ingreso Mínimo Vital (IMV) aunque ambas no son excluyentes en teoría. Y es que según el consejo, más de 350.000 jóvenes no pueden solicitar el IMV debido a sus restrictivos requisitos. Según el simulador de la Seguridad Social, sólo se obtienen el IMV los jóvenes con unos ingresos menores a 481 euros al mes, insuficiente para emanciparse. El consejo también advirtió de que puede producirse una disparidad de criterios a la hora de gestionar estas ayudas por parte de las comunidades autónomas.

En parecida línea a la del CJE, CC OO advirtió de que el bono joven es una medida «paliativa» que no garantiza el acceso a la vivienda a este segmento de la población.

Alza de precios

Al sector inmobiliario le preocupan los efectos que el bono pueda tener en los precios. El bono «vuelve a errar en la fórmula y ayuda a crear nuevos problemas. La ayuda directa, y esto es algo que nos han demostrado experiencias anteriores, tiene como principal consecuencia el aumento directo de los precios y la generación de graves discriminaciones sobre los inquilinos con salarios ligeramente superiores a estos, que tendrán que aumentar su esfuerzo en un escenario de subida de precios», según advirtió el portavoz de idealista, Franciso Iñareta. El portal, igual que la plataforma de alquiler de alojamientos HousingAnywhere, considera que no aborda la cuestión de fondo, crear más oferta. A este respecto, fuentes del Mitma descartaron esta posible inflación y argumentan que el casero desconoce si su inquilino cumple con los requisitos para optar al bono o si puede ser beneficiario. De hecho, insisten en que para poder pedir el bono al alquiler primero se necesita un contrato de alquiler.

Desde el punto de vista fiscal, el bono de alquiler puede encerrar también una desagradable sorpresa para sus receptores. Según cálculos de los Técnicos de Hacienda (Gestha), un 38% de ellos verán aumentar su factura fiscal en el IRPF. Gestha asegura que la ley exige la presentación de la declaración cuando un contribuyente recibe ayudas públicas que superen los 1.000 euros anuales. En este caso, serían 3.000. Además, recibir la ayuda obliga a sus beneficiarios a presentar la declaración de la renta aunque no se lleguen a los 22.000 euros anuales, o más de 14.000 con dos pagadores.

Condiciones

Los solicitantes de este bono, además de tener entre 18 y 35 años, deberán contar con unos ingresos que no estén por encima de tres veces el Iprem -24.318 euros anuales- y la renta de alquiler no deberá superar los 600 euros mensuales, aunque se puede ampliar a 900 euros en las zonas más tensionadas. El bono, que se concederá por dos años, será compatible con otras ayudas de las comunidades, siempre que no supere el «40% de la renta del alquiler, descontado el bono». Además, también será compatible con las prestaciones no contributivas de la Seguridad Social y el IMV. La suma del bono y las mencionadas ayudas tendrán como límite el 100% de la renta arrendaticia. En los casos en los que el alquiler se sitúe por debajo de la ayuda del bono, el máximo de la ayuda estará fijado por la renta mensual del arrendamiento. Por tanto, si un joven paga un alquiler de 200 euros y recibe el bono, solo cobrará los 200 euros de su alquiler y no los 250 euros que contempla la ayuda.

Transportes también quiere que exista movilidad de estas ayudas entre las comunidades autónomas para que el receptor del bono se pueda seguir beneficiando en caso de que por motivos laborales tenga que mudarse a otra comunidad. No obstante, esto es solo una propuesta del Ministerio para propiciar y facilitar la movilidad laboral, que consideran “un elemento fundamental”.

El bono se podrá solicitar en un plazo de un mes y medio o dos, según cálculos del Mitma, que debe acordar sus condiciones con las autonomías. No obstante, tendrá carácter retroactivo desde el 1 de enero, aunque serán las autonomías las que decidan cómo se efectúa el pago.

Aprobado el Plan de Vivienda

El Gobierno aprobó ayer el Plan Estatal de Acceso a la Vivienda 2022-2025 que refuerza las ayudas al alquiler para los colectivos vulnerables, con subvenciones de hasta el 100% de la renta en casos de vulnerabilidad sobrevenida y de colectivos especialmente vulnerables. El proyecto también prevé medidas para facilitar el acceso a vivienda a persones víctimas de violencia de género, las que han sido objeto de desahucio de su vivienda habitual o las que no tienen hogar. También contempla subvenciones a la adquisición de vivienda en municipios de pequeño tamaño y subvenciones para el pago de un seguro para el posible impago de alquileres.