Los ‘baby boomers’ sin ahorros necesitarán vender sus casas para completar la pensión cuando se jubilen

Los pensionistas deberán completar su prestación con 500 euros al mes para llegar a fin de mes. El sistema de pensiones tiene un déficit de 27.000 millones y en aumento

Imagen de dos jubilados paseando por la calla Alcala de Madrid
Imagen de dos jubilados paseando por la calla Alcala de Madrid FOTO: Jesús G. Feria La Razon

Alerta de navegantes para la generación más prolífica del siglo XX, la de los ‘baby boomers’: si no se ha ahorrado un amplio colchón para afrontar la jubilación con holgura, se verán obligados a vender sus activos inmobiliarios para sobrevivir. Así lo han afirmado el presidente del Foro del Instituto BBVA de Pensiones, José Antonio Herce, y el responsable de Análisis Económico de BBVA Research, Rafael Doménech, que han advertido de que las pensiones de la Seguridad Social para los nacidos entre 1946 y 1965 “no van ser suficientes” para su subsistencia y, “si no han ahorrado para la vejez, tendrán que vender sus viviendas”, ha afirmado Herce.

En el encuentro de Deusto Business Alumni bajo el título “Pensiones y ahorro a largo plazo en el contexto actual”, ambos economistas han coincidido en la urgencia de adoptar medidas encaminadas a garantizar la sostenibilidad del sistema de pensiones y en que los cambios adelantados “parecen insuficientes”. Por eso han abogado por afrontar ya una reforma profunda de las pensiones orientada a la sostenibilidad del sistema. Herce ha señalado que en España la pensión inicial supone alrededor del 80% del último salario y aún así “hay millones de pensionistas que necesitan complementos de 300 euros al mes para poder terminar el mes, algo que no todos pueden afrontar por la insuficiencia de ahorros de los españoles para la vejez”.

En su exposición, Doménech ha advertido que “en poco tiempo” habrá muchos más millones de pensionistas que “no han ahorrado lo suficiente para la jubilación y necesitarán complementos de sus pensiones de 400 o 500 euros al mes para llegar a fin de mes”. Se refiere a la citada generación ‘baby boomer’, que ha destinado el ahorro de su vida a la vivienda. Según mostró, los hogares españoles tienen invertido en vivienda 3,5 veces el PIB nacional, es decir cuatro billones de euros. “Al no disponer de una gran liquidez, estos ‘baby boomer’ van a tener que liquidar sus viviendas para poder obtener esos complementos de pensiones”, insistió Herce. ”Y sus hijos solo van a poder alquilar por la mitad de precio (porque va a haber muchas en el mercado) las viviendas que no heredarán”, auguró.

Doménech ha vuelto a criticar el camino tomado por el Gobierno en su reforma de pensiones y ha indicado que el sistema “parece que se ha hecho más generoso” pero, si se mira a la dimensión de la sostenibilidad a medio y largo plazo, se ha “empeorado”. Según ha apuntado, teniendo en cuenta que el pasado año se han transferido a los fondos de la seguridad social 40.000 millones y se acaban de alcanzar los 20 millones de afiliados, el déficit contributivo del sistema de pensiones es de alrededor de 27.000 millones, que equivalen a un 2,2% del PIB y la previsión es que vaya a aumentar al 2,5% en 2025.

Doménech ha afirmado que, con la derogación del índice de revalorización de las pensiones, se ha eliminado un mecanismo corrector de acumulación del déficit y a ese 2,2% se añadiría otro 2,7% del PIB si no se toman medidas. Junto a ello, habría que sumar otro punto con la derogación del factor de sostenibilidad, que, aunque “no corregía el déficit, trataba de no aumentarlo”, de manera que “nos vamos a seis puntos más de gasto”.

El responsable de BBVA Research ha indicado también que, si se pasa de 25 a 35 años en el cómputo de cálculo de la pensión, se podría mejorar la sostenibilidad del sistema en nueve décimas, pero, si se cogen los 25 mejores, la “sostenibilidad empeora”, en concreto, en siete décimas, lo que sería una diferencia entre una situación u otra de 1,7 puntos del PIB. “No le veo ningún atributo de equidad” al Mecanismo de Equidad Intergeneracional que sustituye al factor de sostenibilidad porque van a pagar más cotizaciones a la Seguridad Social los que son más jóvenes y supone traspasar “costes de una generación a otra”. Por tanto, los cambios que se han realizado en la reforma están “empeorando la capacidad del sistema de ser autosuficiente con la cotizaciones sociales” y básicamente lo que se está haciendo es “pasando déficit de la Seguridad Social al resto de cuentas públicas”.

Doménech ha indicado que España va hacia la “excepcionalidad” respecto a lo que hacen países del centro y norte de Europa que son referentes en el estado del bienestar y llevan haciendo reformas desde hace décadas, de manera que se puede aprender de sus prácticas que vienen a concluir que, si se vive más, es una “buena solución” que para sostener el sistema es que “se trabaje más o ajustar la pensión inicial a ese aumento de la esperanza de vida”.

Ante la decisión de revalorizar las pensiones de acuerdo al IPC, teniendo en cuenta el alza de los precios, Doménech ha asegurado que revalorizar las pensiones con la inflación es deseable pero se debe hacer “en un sistema que ya esté diseñado sostenible”, con unas pensiones iniciales que “sin déficit actuarial”, permiten la revalorización en función de la inflación sin poner en peligro la sostenibilidad del sistema. Si no fuera así, su sostenibilidad no será posible.