Así es como puede comprar una casa sin solicitar un préstamo al banco

En el mes de mayo de este año se realizaron 60.059 operaciones de compraventa y 15.894 de ellas no necesitaron solicitar una hipoteca, es decir, aproximadamente el 25%

Una persona da las llaves de una vivienda
Una persona da las llaves de una vivienda

Comprar una casa es una de las inversiones económicas más significativas en la vida de una persona, sobre todo desde que el precio de la vivienda en España parece no tener techo y va encareciéndose mes a mes. Tanto es así que el precio de la vivienda usada registró una subida del 0,4% durante el mes de agosto, situándose en 1.896 euros el metro cuadrado, según el último índice de precios inmobiliarios de idealista.

Ante esta situación, no es de extrañar que sean muchos los españoles que no puedan permitirse la adquisición de un inmueble o bien, tengan que solicitar un crédito hipotecario a su entidad bancaria para poder continuar con la operación. No obstante, existe un tercer grupo que parece vivir ajeno a la situación actual del mercado inmobiliario y son aquellas personas que son capaces de comprar una casa sin hipoteca.

En este sentido, en el mes de mayo de este año se realizaron 60.059 operaciones de compraventa y unas 44.165 del total fueron con un préstamo hipotecario, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Por tanto, el 15.894 restantes no necesitaron solicitar una hipoteca, es decir, aproximadamente el 25%. Por tanto, pese a que no es la práctica más común, existen diversos motivos por los que se puede comprar una vivienda sin hipoteca como que se haga por parte de grupos inversores, haber recibido una herencia o disponer de ahorros suficientes para pagar la vivienda al contado, entre otros.

La adquisición de una vivienda al contado presenta varias ventajas frente a la financiación. En primer lugar, los compradores pueden ahorrarse tiempo en consultar diferentes entidades bancarias así como evitarse el tiempo de espera hasta que el banco apruebe la operación; y además se tendrá que destinar una menor cuantía de dinero a la compra de la vivienda, ya que al préstamo hipotecario van asociados una serie de intereses que encarecerán el precio final.

Otra de las ventajas es que no será necesario destinar dinero en servicios de gestoría, tampoco en acudir al notario para que nos explique las condiciones de la hipoteca y además el comprador de la vivienda no deberá correr con los gastos de la tasación.

Asimismo, si una persona dispone del dinero suficiente para adquirir la vivienda, el proceso de compra no se demorará, teniendo un “poder de negociación mayor” respecto al vendedor, tal y como explican desde el portal inmobiliario Fotocasa.

En el caso de que la vivienda que se vaya a comprar sin hipoteca sea de obra nueva, será necesario que el comprador solicite a la promotora los documentos necesarios para efectuar la operación. Tras este paso, habrá que firmar un contrato de compraventa y entregar una señal a modo de reserva y después hacer el resto del pago tras la firma de la escritura. Finalmente, el comprador deberá abonar el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados (IAJD) en un plazo inferior a 30 días hábiles desde la fecha de la firma, así como registrar la escritura de la vivienda en el Registro de la Propiedad en un plazo similar.

En cambio, si la casa es de segunda mano, el comprador deberá pagar el precio de la vivienda, así como el IVA, el IAJD que fija cada comunidad autónoma, los gastos asociados a la notaría y registro, y de manera opcional la gestoría.