Embargos a lo bestia: el “low cost” del hogar que crece un 600% porque “siempre somos los más baratos”

La compañía murciana ha pasado de facturar 2 millones en 2017 a 36. Su objetivo es tener más de cien tiendas en cinco años y disparar sus ventas hasta los 150 millones de euros

Interior de uno de los locales de Embargos a lo bestia
Interior de uno de los locales de Embargos a lo bestia FOTO: La Razón

Embargos a lo bestia no es un negocio de productos de segunda mano. Las más de 5.000 referencias del hogar que vende este negocio “low cost” en sus tiendas y su web son “nuevas y tienen tres años de garantía”, asegura su director general, Pablo Franco. Lo que sí tienen en común lo que vende esta compañía con los productos procedentes de un embargo es que son igualmente baratos, según añade. Y esa es, precisamente, la idea que pretendían evocar en sus compradores desde Embargos a lo bestia cuando eligieron el nombre de la compañía: precios bajos. “Buscábamos un nombre de impacto. Y nos decidimos por este porque te lleva a dos cosas. Por una parte, piensas que puede tratarse de productos malos o de segunda mano. Pero esto, que en principio puede ser malo, te lleva también a pensar que seguro que son más baratos. Y esa es la idea que queremos meter en la mente del consumidor”, explica Franco.

A lomos de una filosofía de negocio que su director general resume con la frase “yo siempre seré el más barato”, la compañía fundada en Alama (Murcia) en 2015 ha ido creciendo de forma imparable en los últimos años. de tener tres tiendas y facturar dos millones de euros en 2017 ha pasado a los 25 establecimientos con los que cerrará este año y una facturación de 30 millones. Su modelo funciona porque, como explica Franco, son capaces de ofrecer productos nuevos “low cost” que adquieren en condiciones preferentes -más económicas- de los acuerdos que tienen con proveedores recurrentes (50%), importadores (30%) y también de liquidaciones de modelos descatalogados, sobrestocks o devoluciones de productos que no han sido utilizados (20%).

Las referencias que consiguen a través de estos tres últimos canales son fundamentales para el negocio de Embargos a lo bestia. Aunque representan el porcentaje más bajo de sus aprovisionamientos, son vitales para tirar del resto de su negocio. “Aquí es donde hacemos más publicidad. Es donde puedo hacer los mayores descuentos, ofrecerlos a un coste mucho mejor que el resto del mercado. Aunque los demás también los vendan, yo los vendo más baratos”, dice Franco. Y con ello, añade, atrae a clientes que “luego ya en tienda, comprueban que vendemos barato y se llevan otros productos”, añade.

Plan de futuro

El éxito de su modelo, premiado tanto por Cepyme como por el diario británico “Financial Times”, ha llevado a Embargos a lo bestia a trazar un ambicioso plan de expansión. “Hemos visto que es un modelo de escalabilidad y que cuantas más tiendas abras, más facturas porque las tiendas son rentables”, explica Franco. En cinco años, la compañía espera haber superado las cien tiendas, los 150 millones de facturación y los 20 de beneficio bruto. Para completarlo, recursos no le van a faltar. “Cuando el negocio arrancó, lo hizo a pulmón de los accionistas y con financiación bancaria”, explica su director general. Sin embargo, “ahora, y sin que nosotros hayamos ido a buscarlos, han venido fondos de inversión a tocar a nuestra puerta”, según añade. “Lo que estamos haciendo es escuchar, sin estar incómodos”, dice Franco. Aunque, eso sí, asegura que “nunca venderemos la empresa. Daríamos entrada en el capital”, asegura.

Aunque ahora mismo Embargos a lo bestia sólo tiene presencia en Murcia, Andalucía, Comunidad Valenciana y Castilla La-Mancha, su idea es ir expandiéndose como una mancha de aceite por toda España. Su idea es completar su despliegue en las comunidades en las que ahora está presente y luego avanzar hacia el norte, hacia Madrid y otras regiones.

Embargos a lo bestia cree que sus planes de expansión cuentan en este momento con un aliado: la coyuntura económica. “En la situación actual, con los precios subiendo y los salarios congelados, vemos una clara oportunidad para ganar más cuota de mercado”, asegura el director general de Embargos a lo bestia. “Nosotros vendemos productos que hacen falta en las casas -muebles, electrodomésticos...- Y el modelo “low cost” está al alza”, argumenta. Su percepción es que la situación actual se va a prolongar a medio plazo “y aunque el consumo se resiente, y a nosotros también nos afecta, vendemos más que el resto del mercado”.