Finanzas

Las empresas españolas aumentan su financiación un 6%, pese a la caída de las salidas a bolsa

Las sociedades no financieras españolas captaron 16.000 millones de euros en los mercados durante los primeros seis meses del año, una mejora que se sustenta casi exclusivamente en la emisión de bonos

Billetes de euro
Las ampliaciones de capital descendieron un 31%Dreamstime

La Asociación de Mercados Financieros de Europa (AFME) presentó en esta semana en Bruselas su octavo informe anual «Indicadores clave de rendimiento de la Unión de los Mercados de Capitales», un análisis exhaustivo sobre la evolución financiera en la Unión Europea durante el primer semestre de 2025. En el caso de España, los datos muestran una mejora moderada en la capacidad de financiación empresarial a través de los mercados, impulsada principalmente por la emisión de deuda, en contraste con la caída significativa de la financiación vía capital. Según el estudio, las sociedades no financieras españolas captaron 16.000 millones de euros en los mercados durante los primeros seis meses del año, lo que supone un aumento del 6% interanual. Sin embargo, esta mejora se sustenta casi exclusivamente en la emisión de bonos, ya que la actividad relacionada con acciones se desplomó de forma abrupta. Las empresas incrementaron en un 3% la colocación de bonos con grado de inversión, alcanzando los 10.800 millones, la cifra más alta registrada en los últimos años. Además, las emisiones de bonos «high yield» crecieron un notable 42%, hasta 4.000 millones.

En contraste, la financiación por renta variable sufrió una fuerte contracción. El valor de las ofertas públicas de venta (OPV) se redujo en un 49%, situándose en apenas 800 millones de euros, mientras que las ampliaciones de capital descendieron un 31%, hasta 400 millones.

Con estos datos, el peso de la financiación basada en el mercado (bonos y acciones) se mantiene en el 7% del total de financiación empresarial, por debajo de la media de la UE (13%) y muy lejos de países como Reino Unido o Estados Unidos (casi 30%).

El director ejecutivo de AFME, Adam Farkas, celebró el avance en el acceso al capital, aunque subrayó la necesidad de actuar sobre los puntos débiles. «El mercado español muestra señales positivas en la emisión de deuda, pero el estancamiento del mercado de renta variable evidencia la necesidad de reforzar la financiación vía capital». Farkas insistió en que España debe seguir avanzando hacia una Unión del Mercado de Capitales plenamente integrada, capaz de diversificar las fuentes de financiación y movilizar el ahorro de los hogares.

Uno de los mensajes centrales del informe es la urgencia de simplificar la regulación. «Garantizar un marco regulatorio claro y ágil es determinante. Reducir la complejidad innecesaria y los costes asociados puede impulsar la inversión y fortalecer la competitividad», afirmó Farkas. En su opinión, un entorno regulatorio más eficiente permitiría atraer capital privado, mejorar la liquidez del mercado y facilitar que las empresas europeas compitan a escala global.

El documento también analiza la financiación sostenible, ámbito en el que España mantiene una posición relevante. Aunque el volumen total de bonos ESG, con 9.500 millones emitidos, cayó un 12% interanual, el país se situó como sexto mayor emisor de la UE. La caída se debió al descenso de las emisiones verdes y sociales, aunque compensadas parcialmente por un repunte del 181% en bonos sostenibles, impulsado por emisiones destacadas de la Comunidad de Madrid, la Junta de Andalucía y grandes corporaciones como Iberdrola o CaixaBank.

Otro indicador relevante es el avance del capital riesgo, que representó el 1,7% de la financiación de las pymes, frente al 0,4% del año anterior. En el contexto europeo, este tipo de financiación ha experimentado un crecimiento sostenido en la última década, aunque la región sigue retrasada respecto a mercados más dinámicos como Reino Unido.

AFME también advierte sobre un fenómeno estructural: la desaparición de las OPV como vía de salida para los unicornios europeos. Mientras que en 2016 más del 70% de estas empresas salían a bolsa en cuatro años, en 2025 apenas el 5% lo hace, lo que muestra una creciente dependencia de los mercados privados.