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Rato censura la intervención de Bankia: "No tenía problemas de liquidez ni había retirada de depósitos"

En la reanudación del juicio por la salida a bolsa de la entidad, dice al tribunal que las cuentas "nunca estuvieron cuestionadas por nadie" y señala que Francisco González le dijo que "habiendo sido ministro del PP no era bueno que presidiese un banco"

  •  Fotografía del monitor de la sala de prensa de la sede de la Audiencia Nacional en San Fernando de Henares, con la declaración del expresidente de Bankia Rodrigo Rato (d) que responde este lunes de nuevo a Anticorrupción en el juicio por la salida a bolsa de la entidad.
    Fotografía del monitor de la sala de prensa de la sede de la Audiencia Nacional en San Fernando de Henares, con la declaración del expresidente de Bankia Rodrigo Rato (d) que responde este lunes de nuevo a Anticorrupción en el juicio por la salida a bolsa de la entidad. /

    EFE/Fernando Villar

Tiempo de lectura 4 min.

04 de febrero de 2019. 18:11h

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Ricardo Coarasa 4/2/2019

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En su tercera jornada de declaración ante el tribunal que juzga la salida a bolsa de Bankia, el ex presidente de la entidad Rodrigo Rato, ha vuelto a descargar las posibles irregularidades tanto en el Banco de España como en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), al tiempo que ha criticado la intervención del banco en 2012. "No tenía problemas de liquidez ni había ningún tipo de retirada de depósitos ni muchísimo menos, como se produjo después de la intervención", se ha quejado. Además, Rato -para quien la Fiscalía pide una condena de cinco años de prisión por un delito de estafa a inversores- ha subrayado que las cuentas de Bankia "nunca estuvieron cuestionadas por nadie". En su anterior comparecencia -antes de que el juicio se interrumpiese cuatro semanas por enfermedad de la fiscal Carmen Launa- el ex ministro culpó al ex presidente del Gobierno Mariano Rajoy de su salida de la presidencia de la entidad.

En sustitución de Launa ha concluido el interrogatorio de la Fiscalía a Rato el fiscal jefe de Anticorrupción, Alejandro Luzón, a quien el acusado ha asegurado que no se le trasladó ninguna alerta sobre la situación financiera de Bankia. "Lo único que se me hizo llegar fue que el auditor estaba preocupado por la valoración de las acciones de la entidad", pero ha añadido que no se le señaló que fuese "un hecho esencial". En todo caso, ha precisado, se encargó a Deloitte un informe sobre "cómo podíamos solucionar el problema de la valoración de las acciones", un dictamen que el Banco de España "aceptó".

Respecto a la información incorporada al folleto informativo de salida a bolsa -que según la Fiscalía no se correspondía con la verdadera situación de la entidad para intentar atraer inversores- ha dicho que se trataba de un documento "técnico" que supervisó el departamento jurídico, "y estoy seguro de que contenía todos los elementos que debía contener, porque si no el Banco de España y la CNMV no lo hubieran aceptado". "Yo tenía la información que me transmitían el comité de auditoría y los ejecutivos del banco", ha reiterado. Rato ha explicado que tras el plan de saneamiento inicial, el Gobierno de Rajoy pidió a la entidad un esfuerzo extra, "una provisión que generara confianza en el mercado". "Es una petición política que me traslada el Ministerio en una reunión con mis tres máximos competidores". "No me basta. Tienes que darme más", ha asegurado que se le planteó desde el Ministerio de Economía que entonces dirigía Luis de Guindos. Sus competidores, según Rato, "querían que Bankia provisionase 15.000 millones", una cantidad que él consideraba desproporcionada. "Entonces hicimos un plan y elaboramos una situación macroeconómica caótica que pudiese justificar una provisión así, pero se trataba de una petición de las autoridades políticas", que según ha subrayado estaban padeciendo "una cierta situación de pánico, de nerviosismo"

El ex vicepresidente del Gobierno de Aznar ha dado detalles de esas reuniones con el ministro De Guindos y sus "competidores" (Santander, BBVA y la Caixa) en abril y mayo de 2012, en las que De Guindos "insistía en que Bankia debía tener más provisiones" que las que marcaba la normativa. 48 horas antes de que presentase su renuncia, ha explicado, el 5 de mayo de 2012 se llevó a cabo el último encuentro "en las oficinas del Ministerio, en la sala de reuniones que está enfrente del despacho del ministro". Es entonces, ha recordado, cuando "el presidente del BBVA (entonces Francisco González) me pidió que dimitiera", porque "habiendo sido ministro del PP no era bueno que fuese presidente de un banco". El propio titular de Economía se sumó a esa petición, según Rato, que renunció dos días después "porque pensé que si yo era un problema no tenía ningún inconveniente en marcharme en beneficio de las cajas y en beneficio de todos. Tenía un margen de maniobra muy limitado y entendí que mientras fuese útil a mis accionistas debía seguir y cuando no lo fuese, debía irme". "Y así lo hice -ha continuado-. Antes de comer se lo comuniqué a la plantilla en un correo y por la tarde lo anunciamos Goirigolzarri (su sucesor en la presidencia de Bankia) y yo".

El ex presidente de la entidad ha asegurado que confiaba en poder devolver los 6.000 millones de euros que inyectó el Estado en Bankia a través del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (Frob), aunque ha añadido que "el problema de los posibles es que luego pueden no suceder". Rato -que cumple condena por el caso de las "tarjetas black"- ha asegurado que "me lo parecía a mí y también al Banco de España, no es que a nosotros nos hubiera dado una exaltación generalizada".

Rato se ha mostrado más comedido en sus réplicas a la Fiscalía, aunque han mantenido algún rifirrafe con Luzón durante el interrogatorio, pese a que, como ha reconocido, "mi abogado me aconseja que no discuta".

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