Smarket desbanca al «vending»

El micromarket pone a disposición de los usuarios hasta 450 artículos diferentes y saludables. El modelo de negocio, exportado de Estados Unidos, es pionero en Europa

«Adiós al vending». Así de contundente es José María Infante, fundador de Smarket, una «start-up» española que ha revolucionado las áreas de recreo en los espacios laborales. «El mundo ha cambiado, y los entornos de trabajo también. Hay que adaptarse a la realidad de hoy, que no es la de nuestros padres ni, posiblemente, será la de nuestros hijos. Nuestro público, es un público joven que busca algo rápido, sano y por muy pocos euros», explica.

A sus 40 años, este empresario, director de una empresa de informática, encontró en uno de sus múltiples viajes a Estados Unidos un nicho de mercado único: el micromarket, un proyecto capaz de hacer frente al tradicional «vending». «Este sistema convive desde hace años en las empresas norteamericanas, ofreciendo alternativas saludables a los trabajadores. Allí, la preocupación de las compañías por satisfacer sus empleados iba más allá de ponerles una mesa de ping-pong y barra libre de cafés y «soft-drinks». Las grandes y medianas empresas ofrecían a sus trabajadores espacios dentro de sus propias sedes con menús completos saludables y frescos. No hay nada parecido en Europa», explica el fundador de la compañía.

Pionero en el Viejo Continente, Infante ha replicado el sistema de micromarket corporativo a partir del desarrollo propio de un sofisticado software, que permite su gestión inmediata a través de un programa de control remoto. Concretamente, su modelo empresarial consiste en la implantación gratuita de un pequeño mercado en las empresas con el objetivo de que los empleados puedan disponer libremente de productos frescos y saludables. «Contamos con más de 450 artículos y trabajamos según la tendencia de las compañías. Un estudio graduable nos indica qué es lo que más consumen los usuarios de tal forma que siempre esté a su disposición y a un precio retail», explica Infante.

Todo esto es posible gracias al Marketlaser, un medidor láser por cada canal de producto, que permite a Smarket realizar una comprobación y obtener mediciones del micromarket en tiempo real, optimizando los procesos de gestión, agilizando la reposición de productos agotados o a punto de hacerlo, solucionar incidencias a distancia, verificar la seguridad y adelantarse a las necesidades de sus clientes de tal forma que, en menos de 24 horas, los 20 empleados de la compañía consiguen reponer los artículos frescos y agotados gracias al control del stock real. «Muchos trabajadores no sólo acuden a Smarket a la hora de comer, también para recoger la merienda de sus hijos o algunos productos para el hogar. Nos ha sorprendido el éxito de la parafarmacia y los productos de higiene íntima, hasta ahora no disponibles en los espacios de trabajo», asegura el fundador de la empresa.

Sin duda se trata de una ventaja comparativa frente a los procesados de «vending», que son sustituidos cada 25 días. En realidad, como asegura la empresa, «detrás de la implantación de este modelo encontramos una cuestión de responsabilidad social de las compañías, ya que las personas pasan gran parte de su vida en sus puestos de trabajo. Y, en ese sentido, una empresa responsable es aquella que se preocupa de la salud y el bienestar de sus trabajadores, proporcionándoles un espacio agradable donde poder adquirir una amplia variedad de comida fresca a diario, equilibrada nutricionalmente y a buen precio, así como una amplia oferta de productos de primera necesidad».

Una vez seleccionados los productos, el método de pago permitirá a los clientes adquirir cualquier producto del kiosko digital sin necesidad de intermediarios. Según Infante, «tan sólo es necesario abrirse una cuenta en la nube que podrá recargarse mediante cualquier sistema monetario a excepción de bitcoins. El pago se realiza mediante la huella o el reconocimiento facial». Por el momento, Madrid y Barcelona son las únicas ciudades en las que se está consolidando el Smarket. Algunas de las empresas que ya han adoptado con éxito este sistema son Prosegur, DHL, Aenor o Price Waterhouse Coopers (PwC). «Ahora mismo, tenemos una larga lista de espera para implementar este nuevo sistema», asegura el fundador, que ya piensa en cuál será el siguiente paso. Las próximas acciones pasan por expandirse por toda la geografía nacional a corto-medio plazo y expandirse al mercado europeo mediante franquicias y suboperadores. «Creemos en nuestro proyecto y estamos convencidos de que es el futuro», asevera Infante.

De hecho, así lo ratifica un estudio de la National Automatic Merchandising Association (NAMA), que indica que este modelo de negocio ha crecido en EE UU un 154% desde 2014 –mientras que el sistema tradicional de vending ha decrecido a razón de un 4,2%– y factura anualmente ya más de un billón de dólares. Una tendencia en alza para la que estas mismas fuentes estima un crecimiento de un 45% hasta 2020.