“Josu Ternera” vivirá en París en casa de una profesora

El cabecilla etarra ha abandonado esta mañana la prisión de La Santé y su hijo Egoitz, también miembro de la banda, participó en el recibimiento

El cabecilla etarra José Antonio Urruticoechea, “Josu Ternera”, ha salido a la 10:40 de esta mañana de la cárcel parisina de la Santé, donde estaba detenido desde mayo de 2019. Va a vivir en el domicilio de una profesora, en la capital francesa, en régimen de arresto domiciliario con salidas controladas con un brazalete electrónico. El pistolero se dio a la fuga cuando supo que estaba imputado en la masacre cometida por el “comando Argala” contra el cuartel de la Guardia Civil de Zaragoza, con el balance de 11 personas asesinadas, seis de ellas menores y adolescentes. Esa imputación se mantiene y algún día deberá responder de ella ante la Justicia española, por lo que todas las medidas de control que se mantengan ahora sobre este individuo, que no tiene el más mínimo interés en sentarse en el banquillo por este atentado, deben ser estrictas, según fuentes antiterroristas.

Los hijos del que fuera máximo jefe de la banda, entre ellos Egoitz, también de ETA, taparon con paraguas las ventanas del vehículo para tratar de impedir que se tomasen imágenes de su padre, informa Efe. También le acompañaba su abogada, Laure Heinich.

En declaraciones a los medios, Egoitz ha señalado que la situación de su padre «es una nueva etapa que le permitirá presentarse libre ante las autoridades judiciales para defenderse». En su opinión, la decisión del Tribunal de Apelación de París «pone en cuestión la construcción de las demandas (de extradición y entrega) formuladas por las autoridades judiciales españolas», y también «abre la vía, en el marco estricto de aplicación de la ley, a solucionar la cuestión de los presos vascos».

Una vez en libertad, “Ternera” deberá llevar un brazalete electrónico, será alojado por una profesora en la capital gala y, según han indicado sus abogados, tiene intención de continuar con los estudios de Historia que ya ha seguido desde prisión. De momento podrá salir de esa casa dos horas por la mañana y otras cinco por la tarde, «aunque más adelante se podrían flexibilizar esas condiciones».

Su puesta en libertad llega después de que la Sala de Instrucción de la Corte de Apelación de París lo decidiera el 1 de julio bajo la condición de llevar un sistema de control telemático. La sala adoptó dicha resolución en el mismo día en que rechazó su entrega «crímenes de lesa humanidad» en relación al atentado de Barajas (2006), solicitada vía euroorden por las autoridades judiciales españolas.

La defensa del preso hizo ayer alusión a la falta de solvencia de las demandas presentadas por Madrid, en la vista en la que el Tribunal corroboró que se cumplen las condiciones para que Urrutikoetxea cambie la prisión por un domicilio en la capital parisina, informa Gara. También abogó en la vista de ayer porque se le aplique un control judicial lo más flexible posible, dando cuenta de su intención de proseguir con los estudios de Historia en la Universidad.