“Manuela Chavero murió en mi casa, tras un resbalón, me asusté y la enterré en mi finca”

El detenido como responsable de la desaparición declara que la muerte fue accidental

Eugenio estaba nervioso. La Guardia Civil lo sabía. Cada vez que surgía una noticia sobre Manuela Chavero, desaparecida en 2016, se ponía muy nervioso. Hace unos días, los investigadores volvieron a casa de Manuela para hacer nuevas comprobaciones tras recibir una carta anónima en la que señalaba a Eugenio como autor material y en la que se aportaban nuevos datos desconocidos de la noche de la desaparición pero que los investigadores ya sospechaban.

Finalmente, los agentes decidieron detener ayer a Eugenio, un vecino de 28 años que vive en la misma calle que Manuela, con el que tenía buena relación pero que podía llegar a estar obsesionado con ella porque le parecía muy atractiva. Además, que la mujer mantuviera una relación con un joven de 21 años vecino del municipio también podría haber despertado sus celos. Eugenio vivía casi puerta con puerta con Manuela a escasos 50 metros, por lo que podía observar cualquier movimiento, entrada o salida de su casa. Podía tenerla controlada.

Si embargo, tal y como informa Antena 3, en su declaración el joven asegura que la muerte de Manuela fue accidental, una estrategia por otro lado muy habitual para tratar de lograr una condena más reducida. Según dijo a los agentes, el pasado 5 de junio de 2016 Eugenio llamó a Manuela y ella se acercó a su casa, con tan mala suerte que resbaló se golpeó la cabeza y murió de manera accidental. Al ver lo ocurrido, Eugenio dice que se asustó y que decidió ocultar el cuerpo y enterrarlo en una finca de su propiedad.

Estas palabras tendrán que se contrastadas con las pruebas forenses. De momento, los investigadores se centrarán en buscar el cuerpo en el lugar en el que dice Eugenio que la enterró y después será la autopsia la que determine la causa de la muerte, si fue accidental o no y si Manuela sufrió algún tipo de abuso sexual.