Interior pone en libertad a una etarra controlada con una pulsera telemática

Olatz Lagasabaster cumplía condena en la cárcel de San Sebastián, cerca de Usúrbil, su pueblo

apa
La etarra, junto a su pareja y sus hijas, durante un reciente permiso del que disfrutójmzapa

La etarra Olatz Lasagabaster cumplirá el resto de su condena en casa con pulsera telemática, según ha informado Etxerat, la asociación que reúne a la mayoría de los reclusos de la banda terrorista. Es la misma situación de la que disfruta José Antonio Urruticoechea, “Josu Ternera”, en París.

Tal y como informó LA RAZÓN el pasado día 8, el entorno proetarra realizaba una intensa campaña para conseguir la libertad de la terrorista y había llagado a utilizado la imagen de Lagasabaster y su pareja, Patxi Uranga Salbide, junto a sus dos hijas, para lograr beneficios penitenciarios.

La utilización de la imagen de niños, a cara descubierta, llama la atención después de que ETA asesinara a 22 menores. El primero de ellos fue José María Piris Carballo cuando jugaba con dos amigos en Azkoitia (Gipuzkoa) el 29 de marzo de 1980. Al acercarse a una bolsa que le llamó la atención, la bomba que contenía el paquete estalló y mató al instante al pequeño de 13 años.

Tras José María Piris, la banda asesinó a otros 21 menores, entre los que se encuentran los seis de la casa cuartel de Zaragoza en 1987; cuatro del atentado de Hipercor en 1987 en Barcelona y los cinco de la casa cuartel de Vic en 1991, también en la provincia barcelonesa. El último de los denominados “ataúdes blancos” de ETA fue el de Silvia Martínez, de 6 años, que murió en la casa cuartel de Santa Pola (Alicante) el 4 de agosto de 2002, al estallar un coche bomba.

Patxi Uranga y Olatz Lasagabater fueron condenados a 12 años de cárcel por constituir en 2007 el comando “Mikelats” y almacenar explosivos. En su sentencia, la sección tercera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional consideró probado que eran pareja sentimental y accedieron a integrar la citada célula.