Una decena de comisarios ya están imputados

La investigación de la Fiscalía Anticorrupción ha desvelado las actividades ilegales de los mandos policiales

Declara como testigo en la Audiencia Nacional Sergio Ríos (izquierda con casco), el chófer de Luis Bárcenas
Declara como testigo en la Audiencia Nacional Sergio Ríos (izquierda con casco), el chófer de Luis BárcenasRuben MóndeloLa Razón

La investigación sobre el denominado por la Fiscalía Anticorrupción como «clan policial mafioso» presuntamente liderado por José Manuel Villarejo ha permitido al juez que investiga el “caso Tándem”, Manuel García Castellón, desmantelar a la cúpula policial que dirigió la Policía española. durante décadas. Junto a Villarejo, que lleva más de tres años en prisión preventiva, también están imputados otros nueve comisarios y ex comisarios, que habrían participado de diferentes formas en las actividades ilícitas descubiertas por los fiscales Ignacio Stampa y Miguel Serrano.

Los últimos en incorporarse a este grupo de mandos policiales que están siendo investigados han sido los ex comisarios Rafael Araújo, en excedencia voluntaria; y Miguel Ángel Fernández Rancaño, ya jubilado. Ambos están imputados en la pieza 21 del “caso Tándem” en la que se investiga el presunto intento de los directivos de Repsol y Caixabank de impedir que el empresario Luis del Rivero se hiciera con el 29,8% de las acciones de la petrolera española, y por tanto, con el control de la misma.

Araújo, quien fue director de Seguridad Corporativa de Repsol YPF; y su homólogo en Caixabank, Rancaño, contrataron por más de 413.000 euros los servicios de Villarejo. Y lo hicieron para boicotear el acuerdo al que había llegado el empresario murciano con la mexicana Pemex para hacerse con un tercio del accionariado de la energética española.

Presidencia de Sacyr

Según el juez, Repsol, con la ayuda de Caixabank, logró paralizar el plan elaborado por Del Rivero, “retirándolo de la presidencia de Sacyr”.

El caso de estos comisarios fue muy similar, según Anticorrupción, al del ex responsable de seguridad de BBVA Julio Corrochano. Recurrió en 2004 a Villarejo para sabotear otra operación empresarial, también protagonizada por Luis del Rivero, que trataba de desplazar de la presidencia del banco a Francisco González, imputado por estos hechos. BBVA pagó en total a Villarejo más de 10 millones de euros hasta 2017.

En esta pieza separada del “caso Tándem” también está imputado el comisario jubilado Enrique García Castaño, implicado en más causas, como por ejemplo la denominada “Kitchen.

Más comisarios

Precisamente, la causa del espionaje al ex tesorero del PP Luis Bárcenas es la que tiene más comisarios investigados. Junto a Villarejo y García Castaño están imputados el que fuera director adjunto de la Policía Eugenio Pino; y los comisarios en activo Francisco González y Andrés Gómez Gordo.

Este último desempeñó un papel muy activo en “Kitchen”, ya que fue quien captó al ex chófer de Bárcenas, Sergio Ríos Esgueva, para que sustrajera al extesorero documentos que comprometían al Gobierno del PP.

Martín Blas

El que fuera jefe de Asuntos Internos de la Policía Marcelino Martín Blas, el gran antagonista del clan de Villarejo, es otro de los imputados. En las grabaciones interceptadas por la Policía el comisario encarcelado llegó a vanagloriarse de que él había logrado el cese de Martín Blas tras amenazar con detener a Sergio Ríos para que declarara sobre el espionaje a Bárcenas: “Eso era lo que nunca esperaba Marcelino [Martín Blas], que le destituyéramos...», aseguró Villarejo en un audio, a cuya transcripción ha tenido acceso LA RAZÓN.

Fuentes jurídicas consultadas por esta redacción aseguran que Martín Blas está imputado porque algunos de los comisarios aludieron a su participación en las actividades policiales bajo sospecha. Sin embargo, explican que el ex comisario jefe de Asuntos Internos no está implicado en el “caso Tándem”. Fuentes cercanas al ex jefe de Asuntos Internos niegan cualquier relación con Villarejo, a quien Martín-Blas persiguió en diferentes procedimientos, como el conocido como el del “Pequeño Nicolás”.

El décimo comisario imputado en el “caso Tándem” es el que fuera jefe de la Policía en el Aeropuerto Adolfo Suárez-Barajas Carlos Salamanca. El instructor ha pedido procesarle como presunto autor de los delitos de cohecho y contra los derechos de los ciudadanos extranjeros por haber recibido de forma ilegal regalos, como por ejemplo viajes o coches de alta gama.