Podemos se lanza contra Robles

Celebra el aniversario de la coalición manteniendo su ofensiva contra la Corona y poniendo en el punto de mira a la titular de Defensa, al tiempo que presionan para reformar el mercado eléctrico

Abrupta vuelta a la actividad del Gobierno tras el descanso navideño. Cuando se cumple un año del primer Consejo de Ministros que sentó a las dos almas del Gabinete a la misma mesa, los choques que han mantenido durante estos últimos doce meses se reactivan, si cabe, con más fiereza. Tras días de atronador silencio, los ministros de Unidas Podemos volvieron ayer al foro público con el ánimo encendido de reabrir las brechas de la coalición. Y no precisamente con una sola voz. Dos fueron los asuntos que ayer tensionaron sobremanera las relaciones entre socialistas y morados: el rechazo a la comisión de investigación al Rey emérito en el Congreso y la recuperada iniciativa de los de Pablo Iglesias de avanzar en una reforma del mercado eléctrico, para sobrevivir a su controvertida hemeroteca sobre la subida del precio de la luz en plena ola de frío.

Las andanadas de los morados causan malestar en el Ejecutivo porque superan el «mero debate político» que cabe en el seno del Ejecutivo y avanzan hacia la «descalificación» pública de sus compañeros socialistas. La discriminación entre Unidas Podemos Gobierno y Unidas Podemos partido en la que se parapetan en Moncloa en innumerables ocasiones para repeler los ataques que les llegan desde la formación morada en cuestiones controvertidas, como el modelo de Estado o Cataluña, saltó ayer por los aires, cuando la secretaria de Estado de Agenda 2030, Ione Belarra, cargó duramente contra su colega de Gabinete, la ministra de Defensa, Margarita Robles, por defender que la propuesta de investigar a Don Juan Carlos en el Congreso «cuestiona las instituciones». Belarra, que depende jerárquicamente de la vicepresidencia segunda que ostenta Pablo Iglesias, calificó de «decepcionante» que el PSOE se «alinee» con «los ultras y la derecha una vez más» para «proteger los privilegios» de la Casa Real.

En Moncloa evitaron cualquier pronunciamiento sobre esta cuestión, para no darle «mayor magnitud», y fue la propia Robles la que despreció los «tuits» de Belarra, «que no tiene tiempo de leer» en plena gestión de la devastación de Filomena, y a la que animó a arrimar el hombro para «trabajar conjuntamente» por las cuestiones que sí preocupan a la ciudadanía, como la desinfección de las residencias de mayores, de su competencia. En el Ejecutivo lamentan que los morados no hayan todavía entendido que forman parte del Gobierno y que sigan «haciendo oposición desde dentro», como si siguieran fuera. En medio de este cruce de ataques a Robles, Sánchez la respaldó ayer públicamente, acompañándola en un almuerzo de trabajo con altos mandos del Ministerio de Defensa en Moncloa.

Entre los socialistas no hay debate y se posicionaron junto a Vox y el PP en la Mesa del Congreso para tumbar la comisión de investigación sobre el Rey emérito, por considerar que la función de la Cámara no es fiscalizar la Monarquía, además de entender que este ejercicio, lejos de ser esclarecedor –la causa está en los tribunales– ahondaría en el desgaste de la institución, que se han propuesto defender. Esto, a pesar de que, esta vez, los letrados del Congreso habían avalado jurídicamente la iniciativa. La discrepancia «pactada» entre ambos socios, no quedará en agua de borrajas este 2021, desde Unidas Podemos admitían ayer que, en los próximos meses volverán a registrar la petición de comisión, más ahora que se encuentran fuertes al contar con el respaldo de los letrados del Congreso.

Se aventura además, como uno de los grandes temas de conflicto no solo dentro del Gobierno, sino también entre los socialistas y sus socios en el Congreso, de los que depende aritméticamente, consecuencia de la debilidad parlamentaria de la coalición. Desde ERC anticiparon ya este escenario presentando una petición de comparecencia para que tanto el presidente del Gobierno, como la vicepresidenta primera, Carmen Calvo, expliquen en el Congreso su veto a que se debata la apertura de una comisión de investigación sobre el uso de «tarjetas black» por parte de Don Juan Carlos y sobre las actuaciones de la Presidencia del Gobierno en la marcha del Rey Emérito de España.

La confrontación interna en Moncloa se espera en los próximos días también por la exigencia de los morados a reformar el mercado eléctrico de manera inmediata. Ante la subida de la luz coincidiendo con la ola de frío polar, Unidas Podemos defiende acometer las reformas en el mercado eléctrico contempladas en el pacto del Gobierno para evitar situaciones como las vividas en los últimos días. Presionan incluso con intervenir el mercado eléctrico y crear empresas públicas energéticas, aunque asumen que este último extremo no tendrá lugar por el rechazo del ala socialista en Moncloa.

El propio ministro de Transportes, José Luis Ábalos, así lo confirmó ayer, asegurando que, aunque él no tenía competencias en energía «nacionalizar empresas no está en la agenda del Gobierno». Desde Moncloa vienen defendiéndose esta semana de las críticas de sus socios y de la oposición asegurando que la subida de la luz es algo «coyuntural y puntual» marcada por la ola de frío. En la misma línea, la vicepresidenta cuarta y ministra para la transición Ecológica, Teresa Ribera aseguró que ya se está trabajando en un nuevo marco regulatorio y que es una prioridad para el Gobierno, pero que deben estudiarse las posibilidades. Sin embargo, desde Unidas Podemos no comprenden los tiempos más pausados de sus socios y volvieron a verbalizar en los medios el debate en el seno de Moncloa, con el fin de desencallar antes el asunto, como ya hicieran el año pasado con la problemática de los desahucios y los cortes de suministros. Responsabilizaron al PSOE por permitir la subida de la luz a las grandes eléctricas en pleno temporal y calificaron el hecho de «indecente». «Instamos a nuestro socio de Gobierno a cumplir lo pactado», avisaron.