Las protestas frente al chalet de Iglesias se desinflan por el miedo a las denuncias

Las medidas de seguridad y las acciones judiciales provocan que solo cinco personas se concentren frente a la vivienda del líder de Podemos

Varias vecinas de Galapagar se concentran vestidas de niñera en la puerta de la casa del vicepresidente del gobierno Pablo Iglesias, en una de las últimas protestas registradas. Fotografía Gonzalo Pérez Mata
Varias vecinas de Galapagar se concentran vestidas de niñera en la puerta de la casa del vicepresidente del gobierno Pablo Iglesias, en una de las últimas protestas registradas. Fotografía Gonzalo Pérez MataGonzalo Pérez MataLa Razón

Las protestas en las proximidades del chalet que el vicepresidente Pablo Iglesias y la ministra Irene Montero tienen en la localidad de Galapagar se han convertido en puramente testimoniales. Ayer sólo había cinco personas en los alrededores de la citada vivienda que está protegida de forma permanente por agentes de la Policía Nacional y de la Guardia Civil.

Según han informado a LA RAZÓN fuentes policiales, la pequeña concentración se desarrolló sin incidentes y los agentes no tuvieron que denunciar a ninguno de los asistentes. Este tipo de actos, que en su momento contaron con una cierta asistencia y repercusión mediática, promovieron por parte deel matrimonio Iglesias-Montero una serie de acciones, tanto de tipo de seguridad (La Policía sustituyó a la Guardia Civil en la vigilancia perimetral) como judiciales, algunas de las cuales han prosperada, con la imposición de determinadas sanciones y órdenes de alejamiento.

Los organizadores de las protestas trataban de transmitir su protesta por las actuaciones de ambos políticos que, cuando estaban en la oposición, apoyaban escraches contra dirigentes del centro derecha, algunos de los cuales, como es el caso de Iglesias y Montero, tenían hijos menores de edad en sus domicilios.

El operativo de vigilancia que hay ahora establecido en el chalet de Galapagar, al que no es ajeno el ex JEMAD, Julio Rodríguez, asesor de Iglesias, hace prácticamente imposible que nadie que no esté autorizado acceda a los alrededores de la vivienda. Además, estos miembros del Gobierno cuentan con el servicio de escolta correspondiente, que ejercen miembros de la Brigada de Escoltas de la Policía Nacional.