Las mujeres estallan contra Pablo Iglesias, el “macho alfa”

La candidata de Más Madrid, Mónica García, provoca un tsunami tras acusar al líder morado de ningunear el trabajo de las mujeres y quitarlas del medio

Thumbnail

“Las mujeres estamos ya cansadas de hacer el trabajo sucio para tener que apartarnos en los momentos históricos”. La que habla es Mónica García, candidata de Más Madrid a la presidencia de la Comunidad de Madrid. Y lo hace tras el portazo de su formación a Pablo Iglesias, el “macho alfa” que acude al rescate de la izquierda. Pero se ha encontrado con una férrea oponente, con muchas cosas que decir: “Las mujeres hemos demostrado con creces que sabemos frenar a la ultraderecha sin necesidad de que nos tutelen”.

Y es que desde que Iglesias anunciara que se presentaba como candidato por Podemos en las próximas elecciones del 4 de mayo, son muchas las voces que se han alzado contra la actitud displicente y paternalista del líder morado. Su OPA al partido de su archienemigo Íñigo Errejón, lejos de salirle bien, le ha salido bastante mal. No solo se lleva un rotundo no a su engañosa oferta sino un rapapolvo por su actitud machista y condescendiente con las mujeres.

Las redes sociales no tardaron en hacerse eco de esta situación. Hombres y mujeres por igual, recogían las palabras de la candidata de Más Madrid y criticaban con dureza al “macho alfa” Iglesias. Más allá de ideologías o signo político, el sentir de Mónica García ha sido el de muchos. Uno de los primeros en alabar esa reivindicación feminista fue el exministro de Cultura Máxim Huerta.

Un portazo en toda regla que coincide con aquellos que ponían sobre el tapete una situación, cuanto menos curiosa. Los denominados partidos de ultraderecha, entiéndase PP y VOX, tienen dos mujeres como candidatas: Isabel Díaz Ayuso y Rocío Monasterio. Mientras, las formaciones de izquierda, férreas defensoras del feminismo, están encabezadas por Ángel Gabilondo (PSOE) y Pablo Iglesias, que no tiene ningún problema en asimilar que “unidas, podemos”. Ahora, a esa lista hay que sumar una mujer más, por no decir la única al otro lado del espectro político de la derecha.

El machista Pablo Iglesias

“Di que sí, las mujeres no estamos para hacer el trabajo sucio para que llegue uno y nos diga, aparta”, “la gente está muy harta del efectismo y la política espectáculo, también del machismo soterrado”, “Mónica estaba luchando por Madrid antes de que viniera el coletas a inflar su ego”... son algunas de las expresiones utilizadas en redes sociales para definir la inesperada entrada de Iglesias en la campaña madrileña.

El propio Íñigo Errejón dejaba claro que la mejor defensa siempre es un buen ataque y que las “cicatrices” con Iglesias no están curadas, ni lo estarán. “El feminismo nos ha enseñado que no siempre tenemos que ser los protagonistas”, aseguraba el líder de Más País, dentro de la estrategia marcada para dejar en mal lugar a su antiguo compañero de aventuras. Estrategia a la que se ha sumado la portavoz de Más Madrid en el Ayuntamiento, Rita Maestre.

Pero en esto del feminismo, no todas las voces suenan al unísono. La siempre polémica Dina Bousselham, mostraba una vez más su apoyo al omnipresente Iglesias y arremetía así contra la candidata de Más Madrid: “Ahora mismo Mónica García de Más Madrid en ARV sin saber explicar por qué su proyecto es diferente al de Unidas Podemos. La decisión de no apostar por la unidad y no aprender de los errores del pasado creo que les va a pasar factura. Lo de usar el feminismo como excusa, mal”. A buen entendedor...

Feminismo de ida y vuelta

Sin embargo, pese a la vinculación de Dina con el líder de Podemos, son muchos los que se suman a esa línea argumentativa y critican que Mónica García haya utilizado el feminismo para decirle “no” a Pablo Iglesias. Más si cabe, cuando la candidata de Más Madrid se mostraba ayer dispuesta a hablar con el líder morado y éste se ofrecía, a su manera, a ir de posible número dos en una lista conjunta.

Hay quien señala que detrás de este giro inesperado se encuentra la mano de Errejón y acusan a Mónica de dejarse “manipular” por otro hombre, pese a sus palabras. Tampoco perdonan que en apenas 24 horas las expectativas del PP hayan aumentado al ver cómo la izquierda se muestra más dividida que nunca.