Homenajean como “guerreros” a los etarras asesinos del cuartel de la Guardia Civil de Vic

Fueron presentados como luchadores por la “independencia y el socialismo”

Un momnto del homenaje. (La Haine)
Un momnto del homenaje. (La Haine)jmzho

Dos de los etarras que perpetraron la matanza, hace 30 años, la matanza en el cuartel de la Guardia Civil de Vic, han sido homenajeados como “guerros” en la localidad vizcaína de Guernica, según se informa en las páginas de la disidencia de la banda terrorista. Juan félix Erezuma y Juan Carlos Monteagudo muirieron en enfrentamiento con agentes de la benemérita poco después de la acción criminal.

En el acto, en el que se calificó de “asesinatos” dichas muertes, se puso de manifiesto que se “ha puesto en marcha una dinámica para conmemorar estos hechos y dar a conocer a las diferentes generaciones de este pueblo la memoria, la dignidad y los referentes de la lucha”. Memoria y dignidad, las ismas palabras que utilizan las víctimas de ETA parea reclamar justicia.

“Cuando eres un militante, no eres un individuo, eres parte de una organización colectiva, hay algo más detrás de ti”, se subraya por parte de los proetarras. Hubo una mesa redonda en la que, tras recordar el atentado desde la óptica de los que lo cometieron, se habló de los presos políticos” y que “el propósito de la prisión es destruir la voluntad y el carácter, el papel que juega la tortura blanca en el modelo carcelario actual”.itir nuestra experiencia”.

Asismismo, “enfatizaron la necesidad de la recuperación de la memoria, explicando la necesidad de desarrollar una base sólida para llegar a una nueva fase” y “la legitimidad que tenemos para luchar”.

Tras la mesa redonda, se colocó una placa conmemorativa dedicada a Erezuma y Monteaguro que fueron presentados como modelo. “Los guerreros son modelos de dignidad, lucha, generosidad y trabajo militante, que lo han dado todo por el sueño de la independencia y el socialismo”. Incluso intervino un “bertsolari” que cantó una estrofa en honos de los “guerreros”: “Torturados, fugitivos, prisioneros y tumbas, en un pueblo que no se dobla, a menudo son abundantes”.

También hablaron los familiares “para explicar que los guerreros habían dado su vida por el amor que tenían por el País Vasco. En este sentido, destacaron que la coherencia de este amor fue la lucha más dura y generosa por un País Vasco independiente y socialista”. De lo que estaban hablando era del asesinato de 10 personas, cinco de ellas niños contra los que se lanzó un coche bomba pese a que los etarras vieron que estaban jugando en el patio del cuartel.