Vistalegre IV

Los críticos de Podemos no permitirían que Belarra o Montero estuviesen a la vez en el partido y en el Gobierno: “Una persona, un cargo”

Las candidaturas de Un Podemos Horizontal y Un Nuevo Impulso apuestan por acabar con esta bicefalia. Los morados relajan sus exigencias sobre la dimisión de cargos condenados. No lo harán quienes se encuentren en un “contexto de acoso judicial”, como podría ser el caso de Alberto Rodríguez

La ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030, Ione Belarra, comparece en rueda de prensa tras la celebración del Consejo de Ministros
La ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030, Ione Belarra, comparece en rueda de prensa tras la celebración del Consejo de MinistrosEUROPA PRESS/R.Rubio.POOLEuropa Press

Las candidaturas que se disponen a rivalizar este fin de semana la secretaría general de Podemos a Ione Belarra tienen clara cual debe ser la implicación de los cargos orgánicos del partido en otras instituciones. Ninguna. Defienden que quienes formen parte de la dirección morada no ocupen ningún otro puesto, por ejemplo, en el Gobierno. Una voluntad que no se ha reflejado, hasta ahora, en los documentos avalados por los militantes que han dado la victoria a Pablo Iglesias en el pasado como secretario general y que tampoco se encuentra en el documento ético que presenta la ministra de Derechos Sociales y candidata a secretaría general, Ione Belarra.

Desde la candidatura, Podemos Horizontal, liderada por el concejal en el Ayuntamiento de San Lorenzo de El Escorial, Esteban Tettamanti, y también en la candidatura que encabeza el crítico Fernando Barredo, ex dirigente de Podemos en Castilla-La Mancha, así lo opinan. En el documento ético de Tettamanti defienden “respetar el principio de “una persona, un cargo”, sea éste en las instituciones públicas o en la estructura orgánica de Podemos, siendo las únicas excepciones que el cargo público electo conlleve ser a la vez miembro nato de los Consejos Ciudadanos del ámbito territorial que corresponda”.

Desde “Un nuevo impulso”, la candidatura liderada por Barredo defienden también la “limitación para el ejercicio de un solo cargo, ya sea función pública o cargo interno de Podemos” salvo “aquellas funciones vinculadas a su condición de cargo institucional u orgánico o responsabilidades locales sin retribución, y en todo caso conforme siempre a las limitaciones salariales establecidas por el partido”. Mientras, en los documentos confeccionados por Ione Belarra, dicha condición no se refleja.

Otra de las diferencias entre las tres candidaturas es el modo de proceder en cuanto a que cargos orgánicos de la formación resulten condenados o procesados. La candidata Ione Belarra propone para su futuro código ético la posibilidad de eximir a miembros del partido del compromiso de renunciar al cargo público o interno en caso de condena o procesamiento si se producen en el marco de un “contexto de acoso judicial con intenciones políticas”. De este modo, se relaja el código ético, del cual podrían beneficiarse “si hay acoso judicial”, diputados como Alberto Rodríguez, sobre quien el Tribunal Supremo ha decidido abrir juicio oral contra él por delitos de atentado a agentes de la autoridad y lesiones leves. Precisamente el partido siempre defiende que contra él existe un “acoso judicial”, al igual que en el caso de la portavoz de Podemos, Isa Serra, que se encuentra a la espera de que el Supremo se pronuncie sobre la sentencia del TSJM que la inhabilita para el sufragio pasivo durante 19 meses y un año y siete meses de prisión por atentado a la autoridad cuando intentó frenar un desahucio hacer siete años.

Mientras, desde Podemos Horizontal no incluyen esta “cláusula”, sino que se comprometen a renunciar al cargo público, al interno o a cualquier candidatura en el caso de ser “procesado o condenado por las faltas o los delitos que se determinarán en el reglamento que a tal efecto publicará la Comisión de Garantías Democráticas Estatal”, y que en “cualquier caso incluirá los delitos de corrupción, los económicos, el acoso sexual, las violencias machistas, la pederastia y el maltrato infantil, así como los delitos contra los derechos de los trabajadores y las trabajadoras, los ecológicos, los urbanísticos y el maltrato animal”. Mismo argumento defienden desde Un nuevo Impulso.

Sin parejas en la dirección estatal

Por otro lado, la candidatura del crítico Fernando Barredo aportan, además que “para evitar la organización del nepotismo político”, no podrán mantenerse en los órganos de dirección quienes mantengan una relación de afinidad en primer grado o de consaguínidad hasta el segundo grado. Algo que no ocurría, hasta ahora, en el partido, puesto que el ahora ex secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, mantiene una relación sentimental con su número dos, la ministra de Igualdad, Irene Montero.