Un activista saharaui y dos testigos responsabilizan a Ghali ante el juez de las “torturas” en Tinduf

Fadel Breica asegura a Pedraz en la Audiencia Nacional que no tiene “la más mínima duda” de que fue el líder del Frente Polisario quien dio la orden

El activista saharaui Fadel Breica (izda.) acude a declarar a la Audiencia Nacional acompañado de su abogada
El activista saharaui Fadel Breica (izda.) acude a declarar a la Audiencia Nacional acompañado de su abogadaChema MoyaEFE

El activista saharaui Fadel Breica y dos testigos han responsabilizado al líder del Frente Polisario, Brahim Ghali, de las supuestas torturas infligidas en los campamentos de Tinduf (Argelia) 2019, que llevaron al primero a querellarse contra Ghali por delitos de torturas, detención ilegal y lesa humanidad (aunque el instructor descartó la existencia de indicios de este último).

Lo han hecho en su comparecencia ante el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, que investiga al líder polisario tras reabrir la causa el pasado enero. Ghali regresó a Argelia en la madrugada del pasado día 2, horas después de declarar como investigado por videoconferencia desde el hospital de Logroño donde permaneció ingresado 45 días convaleciente del Covid y donde supuestamente fue dado de alta con documentación falsa. El magistrado rechazó acordar medida cautelar alguna que limitase los movimientos del dirigente del Frente Polisario.

Breica ha asegurado al juez, según fuentes jurídicas, que no tiene “la más mínima duda de que fue torturado por orden de Brahim Ghali” porque dada la estructura del Frente Polisario “era absolutamente imposible” que pasase algo dentro de los campamentos a lo que no diese su visto bueno.

El fiscal ha incidido entonces en que esa apreciación es solo “una sospecha”, pero el activista ha insistido en que las órdenes partieron de Ghali. Y aunque el líder polisario afirmó en su declaración no conocer de nada a Fadel Breica, éste ha negado esa versión y ha explicado que coincidió con el cuatro años en el Frente Polisario.

El “desgaste físico” de Breica

La mujer de Breica, que también ha comparecido como testigo, ha contado al juez, según esas mismas fuentes, “el desgaste físico” que sufrió su marido tras ser víctima de las presuntas torturas. Asimismo, se ha mostrado convencida de que fue el líder polisario quien las ordenó porque, según ha explicado, cuando fue detenido “uno de sus hombres le dijo a la madre de Fadel que su hijo estaba detenido por orden de Ghali”.

Por último, otro de los prisioneros en el centro de detención de Tinduf ha asegurado en su declaración que coincidió seis meses con Breica y que igualmente fue sometido a torturas que era consciente de que habían sido ordenadas por Ghali.

El instructor tendrá que decidir ahora si estos testimonios indirectos son suficientes para mantener viva la causa, aunque las fuentes consultadas apuntan que “no han aportado nada” sobre la investigación contra Ghali al tratarse de testigos de referencia. Unos testigos que abandonaron la Audiencia Nacional un tanto desencantados con el rumbo de la instrucción judicial. “Aquí no quieren oír nada más que no sea que Brahim Ghali no ha sido...”, comentaba uno de ellos resignado a su abogada tras la comparecencia.

Golpes y descargas eléctricas

En su querella, Breica afirma que tras llegar a los campamentos polisarios de Tinduf en abril de 2019, fue acusado de traidor y impelido a abandonar el lugar. Tras protagonizar varios actos de protesta contra los dirigentes del Frente Polisario, en junio de ese año fue detenido. Durante esa reclusión, Breica afirma que fue golpeado y sometido a descargas eléctricas mientras le mantenían con los ojos vendados y las manos y pies atados. Tras ponerse en huelga de hambre, finalmente fue liberado el 10 de noviembre de 2019. «Fui arrestado de manera inhumana y sometido a severas torturas en los primeros diez días en las cárceles secretas del Frente», denunció a este periódico.

Fue la defensa de Breica la que pidió a Pedraz la comparecencia del querellante y de tres testigos, entre ellos la mujer del activista (aunque uno de ellos finalmente no ha pedido comparecer por problemas con su visado y su citación se ha tenido que aplazar) para acreditar las supuestas torturas. Y es que el instructor considera que las declaraciones de los testigos no se han corroborado por otros indicios, por lo que resultan insuficientes para acreditar la posible responsabilidad penal de Ghali en los hechos denunciados.