Guardias civiles denuncian que Interior ha quitado las concertinas de Melilla sin instalar el nuevo sistema contra saltos

“Con sus prisas, ha dejado desprotegidos a los agentes de los ataques, incluso con garfios, de los que quieren entrar en España”, denuncia la AEGC

Imagen de archivo de decenas de objetos como garfios, palos, barras de hierro o metal y zapatillas con tornillos que suelen portar los inmigrantes al saltar el vallado. EFE/  GUARDIA CIVIL/
Imagen de archivo de decenas de objetos como garfios, palos, barras de hierro o metal y zapatillas con tornillos que suelen portar los inmigrantes al saltar el vallado. EFE/ GUARDIA CIVIL/GUARDIA CIVIL/EFE

Guardias civiles denuncian que el Ministerio del Interior ha dejado desprotegidos a los agentes encargados de custodiar el vallado de Melilla, ya que ha retirado las concertinas sin coordinar su sustitución por el nuevo sistema anti-intrusión.

“No entendemos porque el ejecutivo retiró todas las concertinas del vallado fronterizo y no esperó a ir retirando este material al mismo tiempo que ponía el nuevo, el llamado peine invertido”, señalan desde la Asociación Española de Guardias Civiles (AEGC).

“Con sus prisas ha dejado desprotegidos a los agentes que ahora además de hacer frente a las agresiones con piedras, acido, orines que los inmigrantes les arrojan desde la valla también tienen que defenderse de las agresiones con los garfios que emplean para trepar por la valla”. Un agente ha resultado herido esta madrugada con uno de estos artilugios y ha salvado la vida de milagro, ya que podría haberle alcanzado zonas vitales.

“La agresividad que emplean los inmigrantes en sus asaltos ha ido en aumento en los últimos años, dejando en cada asalto algún agente herido lo que implica no solo que se esté poniendo en riesgo la vida de los guardias, sino que la plantilla se ve aún más mermada al causar baja para el servicio (…) exigimos que se amplíe urgentemente la plantilla con personal fijo y no itinerante, como está haciendo el Ministerio del Interior. El problema con los asaltos no es esporádico y por tanto requiere una plantilla fuerte, bien equipada y reforzada, porque para los que están al otro lado intentando alcanzar su sueño de llegar a Europa la vida de los guardias civiles que están para repelerles no vale nada. Somos sólo el último muro y vienen dispuestos a derribarlo cueste lo que cueste, el Ministerio del Interior conoce el problema ahora solo le falta tener voluntad para solucionarlo porque otro lado de la frontera hay más de 400 inmigrantes que tensionan cada noche la valla”