España y EE UU acuerdan «unir fuerzas» ante el conflicto del Sáhara Occidental

Albares se reunió con Blinken para tratar también la situación en Ucrania y la Cumbre de la OTAN

Un momento del encuentro entre Albares y Blinken en el Departamento de Estado
Un momento del encuentro entre Albares y Blinken en el Departamento de Estado FOTO: POOL REUTERS

La capital estadounidense recibía ayer al ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, con los coletazos todavía presentes de la reciente tormenta que cruzó durante el fin de semana la Costa Este del país y estrenando, en su primer viaje oficial, una agenda de alto nivel con la Administración Biden.

Su primera parada, la más destacada, tuvo lugar en el Departamento de Estado, donde le recibió un apresurado Antony Blinken, secretario de Estado, justo antes de anunciar que debía emprender un viaje de urgencia a Alemania y Ucrania en plena crisis con Rusia. Sobre la mesa resaltaron dos temas principales a los que dedicaron casi toda la atención: afrontar conjuntamente la creciente tensión entre Ucrania y Rusia, y ultimar los detalles de la próxima cumbre de la OTAN en Madrid. Pero también se colaron otros, como el conflicto del Sáhara Occidental, comprometiéndose ambos a «unir fuerzas» para tratar de resolverlo.

«Hemos acordado unir fuerzas para resolver un conflicto que ya dura demasiado y para el que hay que encontrar solución. No puede durar más décadas», dejó claro Albares tras la reunión, haciendo hincapié en que «hay miles de personas» que esperan una solución. Sin embargo, el ministro español no aclaró si Washington cambiaría su postura después de que el expresidente Donald Trump reconociera la soberanía marroquí sobre el Sáhara.

En lo que se refiere a la amenaza más inmediata, la crisis entre Rusia y Ucrania, Albares señaló que «es lo que centra todos los esfuerzos de los distintos aliados». «Le he trasladado el compromiso español con nuestro aliados de Ucrania, con su integridad territorial y con su soberanía, incluida Crimea, así como la unidad de los europeos en este asunto», añadió el ministro.

Blinken y Albares, que se reunieron por primera vez en París durante el encuentro ministerial de la OCDE en octubre del año pasado, escogieron Washington como segunda cita presencial para definir también la estrategia de la emblemática Cumbre de la Alianza Atlántica, que la capital española acogerá los próximos 29 y 30 de junio con la presencia de los Jefes de Estado y de Gobierno de los 30 países miembros de la OTAN.

La Cumbre de junio en Madrid, adelantó Albares, estará «muy centrada por el concepto estratégico de la OTAN» en la actual crisis rusa con Ucrania, en la que «la tensión entre Europa y sus aliados y Rusia es muy grande», afirmó el diplomático a la salida del Departamento de Estado, adelantando: «Vamos a trabar juntos por el diálogo, vamos a trabajar juntos por la desescalada y la distensión, pero también vamos a trabajar juntos en la disuasión si fuera necesaria porque el diálogo no diera frutos como nos gustaría».

Y aunque el presidente de EE UU, Joe Biden, no ha confirmado oficialmente su asistencia presencial a la Cumbre, el secretario de Estado estadounidense dio a entender que sí que participaría, explicó el propio Albares.

En otra ronda de preguntas, el Ministro de Asuntos Exteriores reconoció no haber hablado concretamente sobre el tema de Cuba con el secretario de Estado, pero sí sobre América Latina: la reciente victoria de Boric en Chile, la «triste situación» en Nicaragua, en la que ambos coincidieron en la «necesaria liberación de los presos políticos», y Venezuela.

«Hay una vía democrática y de diálogo en Venezuela y hemos quedado los dos de acuerdo en impulsar el diálogo», resaltó Albares, añadiendo: «Finalmente la situación en Venezuela tiene que venir desde los propios venezolanos y en hacer todo lo posible por que el diálogo entre Gobierno y oposición vuelva a ser una realidad y avanzar por la senda democrática».

Además, durante el encuentro bilateral también pusieron «un acento especial» en Centroamérica, «una región en América Latina que consideramos que no tiene la atención, el apoyo y la ayuda necesaria», enfatizó.

Otro tema que tocaron, aunque de refilón, fue la estrepitosa salida de las tropas estadounidenses de Afganistán por el colapso del Gobierno afgano tras la invasión de los talibanes, sobre la que Blinken le agradeció explícitamente «la colaboración que España ha prestado a través de las bases de Morón y Rota para poder evacuar a colaboradores afganos de EE UU», aseguró el ministro.