El Rey hace público un patrimonio personal de más de 2,5 millones de euros

Dicho patrimonio procede de las retribuciones recibidas en los últimos 25 años, primero como Príncipe de Asturias y desde 2014 como monarca

La Casa Real dio un paso más en la regeneración de la Institución con una histórica decisión: hacer público por primera vez el patrimonio del Rey Felipe VI. El jefe del Estado cuenta con 2.573.392 millones de euros, divididos en 2.267.942,80 millones en depósitos en cuentas corrientes o de ahorro y 305.450 euros en objetos de arte, antigüedades y joyas de carácter personal que han sido objeto de la correspondiente tasación. Por lo tanto, se entiende que Felipe VI no tiene propiedades inmobiliarias ni tampoco fondos en el extranjero.

El Jefe del Estado decidió dar este paso para continuar con el camino de la modernización de la Corona que impulsó desde que fue proclamado Rey hace ahora casi ocho años. En concreto, el próximo 18 de junio será el aniversario de su coronación y precisamente, las palabras que pronunció aquel solemne día son las que justifican este paso del monarca. «Hoy, más que nunca, los ciudadanos demandan con toda la razón que los principios morales y éticos inspiren –y la ejemplaridad presida–nuestra vida pública. Y el Rey, a la cabeza del Estado, tiene que ser no sólo un referente sino también un servidor de esa justa y legítima exigencia de todos los ciudadanos», dijo entonces.

Tal y como señala la nota informativa a lo largo de estos últimos 25 años; primero como Príncipe de Asturias a partir del año 1998 y posteriormente como Rey a partir de 2014, sus retribuciones ascienden a la cantidad bruta de 4.275.796,94 euros. De este monto hay que deducir las retenciones fiscales así como los impuestos. En este sentido, Don Felipe presenta anualmente la correspondiente declaración del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, así como la declaración del Impuesto sobre el Patrimonio. Para la preparación, elaboración y presentación de dichas declaraciones, es asistido por los servicios competentes de la delegación especial de Madrid de la Agencia Estatal de Administración Tributaria, según recoge la nota informativa de Zarzuela.

Tanto el Gobierno como los partidos políticos fueron informados por Casa Real, excepto ERC, Junts per Catalunya, EH Bildu, CUP y BNG. La exclusión de las formaciones republicanas responde al criterio mantenido desde el Gobierno por la que era vicepresidenta primera, Carmen Calvo, de informar de los asuntos referidos a la Corona a los partidos constitucionalistas o que en su momento formaron parte del consenso constitucional. En el caso de Podemos, ha sido informado por formar parte del Ejecutivo.

El de ayer es un paso más en el camino hacia la ejemplaridad de la Institución y una prueba más de que desde el minuto uno la Casa Real ha ido adaptándose y haciendo de la transparencia su bandera ya que se ha convertido en una obligación de cara a rendir cuentas con la ciudadanía y con el dinero público. Una de las primeras medidas de control de Felipe VI fue la de someter las cuentas de la Casa Real a una auditoría externa y prohibir a los miembros de la Familia Real trabajar en empresas privadas. Además, se elaboró una «Normativa sobre regalos a favor de los miembros de la Familia Real» y un Código de Conducta para el personal laboral del Palacio de la Zarzuela en el que además de los regalos que pueda recibir también se apela a las incompatibilidades o los conflictos de interés.

En este sentido, la Casa Real alcanzó el nivel máximo de transparencia exigido por el Consejo de Transparencia y Buen Gobierno (CTBG). La Institución, que analiza cada año los diez órganos más importantes de España, obtuvo un 100% en el cumplimiento de la información obligatoria requerida por el órgano. Este año, de hecho, mejoró incluso su calificación respecto al anterior cuando alcanzó un notable. La Monarquía se convirtió así en una de las instituciones más transparentes junto al Defensor del Pueblo y el Tribunal Constitucional. En la cola se sitúa la Fiscalía General del Estado y al Consejo Económico y Social (CES). Si echamos un ojo a su web, comprobamos que hay un apartado concreto de Transparencia que incluye la información económica y presupuestaria; la normativa y la organización y planificación. Según lo dispuesto en el artículo 65.1 de la Constitución, «el Rey recibe de los Presupuestos del Estado una cantidad global para el sostenimiento de su Familia y Casa, y distribuye libremente la misma». En concreto, la transferencia corriente al Rey consignada para 2022 en los Presupuestos Generales de Estado ascendió a un total de 8.431.150 euros, de los que aproximadamente la mitad se destinó a gastos de personal.

En la actualidad, solo tres miembro reciben una asignación. Se trata de Don Felipe VI, Doña Letizia y Doña Sofía. Una de las primeras medidas adoptada por el Rey en cuanto saltaron las polémicas en torno a la fortuna de su padre, Don Juan Carlos I, fue la de retirarle su asignación. Por lo tanto, el Rey 258.927 euros brutos, la reina Letizia, 142.402 euros y Doña Sofía 116.525.

Otra de las medidas que adoptó Felipe VI fue la reducción de los miembros de la Familia Real que se redujo a seis (Felipe VI, Doña Letizia, la princesa Leonor, la Infanta Sofía y los Reyes Don Juan Carlos I y Doña Sofía). Además, en junio de 2015 le retiró el ducado de Palma a su hermana, imputada en el aquel entonces en el «caso Nóos», que llevó a su marido a la cárcel.

Aunque desde su proclamación el Rey ha hecho un gran avance en cuestión de transparencia, es cierto que en el día de ayer no se hicieron públicos los datos del patrimonio de Doña Letizia y Dona Sofía, quienes también perciben dinero público. Sí que conocemos, sin embargo, cuanto cuesta el prestigioso colegio en el que estudia la heredera. Fue el pasado verano cuando los Reyes anunciaron que la princesa Leonor continuaría su formación en el prestigioso Atlantic College de Gales. A través de un comunicado y en otro ejercicio de transparencia anunciaron en un comunicado que el precio está en torno a las 67.000 libras esterlinas por los dos cursos, unos 76.500 euros, un precio más o menor normal en los internados británicos. En definitiva, durante estos ya casi ocho años el Rey sigue dando pasos hacia esa ejemplaridad que confirme la regeneración de la Institución.