Víctimas, a EE UU: “Si no lo hace por los 856 asesinados españoles, que lo haga por el norteamericano que mató ETA”

Tildan de “grave error” que se quite de la lista de organizaciones terroristas a los etarras y recuerdan que hay más de 300 asesinatos sin resolver

Ikurriñas y banderas de Navarra junto a una pancarta por los presos de ETA en una marcha por el día del Aberri Eguna, en el Paseo de Sarasate
Ikurriñas y banderas de Navarra junto a una pancarta por los presos de ETA en una marcha por el día del Aberri Eguna, en el Paseo de Sarasate FOTO: Eduardo Sanz Europa Press

Estados Unidos anunciaba el domingo que eliminará de su lista de organizaciones terroristas extranjeras a cinco grupos de extremistas, entre ellos a la banda terrorista ETA. La administración Biden adopta esta medida a sabiendas que puede hacer daño a las víctimas de estas organizaciones criminales, que, en el caso de la banda terrorista asesinó durante 50 años en España causando 857 víctimas mortales más miles de heridos. Además, no colabora con la Justicia para aclarar los más de 300 crímenes cuya autoría está aún por determinar.

En el caso de ETA, se justifica en que llevó a cabo una campaña separatista de atentados y asesinatos en el norte de España y otros lugares durante décadas, declaró un alto el fuego en 2010 y se disolvió tras las detenciones y juicios de sus últimos líderes en 2018. EE UU la integró en su lista de organización terrorista extranjera en 1997. Que se elimine la mención de ETA en esa lista de organizaciones terroristas ha sido tildado por las víctimas de «grave error».

Y es que este hecho contrastaría con la petición que se hizo desde el Parlamento Europeo hace menos de un mes cuando la comisión de peticiones votó a favor de que se consideren como crímenes de lesa humanidad los asesinatos cometidos por ETA, incluso aquellos anteriores a 2004 e insta a procesar a los jefes de ETA como «prescriptores» de los crímenes sin resolver –tras una petición que llevó a Bruselas Dignidad y Justicia-

Para la AVT, su coordinador, Miguel Folguera, subraya que se trata de «un grave error» teniendo en cuenta que aún quedan más de 300 asesinatos terroristas sin resolver y decenas de terroristas huidos con causas judiciales pendientes. «Si bien es cierto que ETA se disolvió en 2018 y dejó de matar en 2011, lo consideramos una decisión prematura. Vamos a pedir una reunión a con la embajadora de Estados Unidos en España».

Desde Dignidad y Justicia van a remitir una carta a la embajadora norteamericana para así evitar que se saque de la lista de terroristas a ETA. Su vicepresidente, Víctor Cotobal insiste también en que hay más de 300 crímenes sin resolver y que, además, «existe todavía una disidencia activa y aún hay terroristas que viven en paraísos como Venezuela o Cuba». Por ello, pedirán a la embajadora que, si no lo hace por los más de 800 asesinados «al menos lo haga por uno de sus compatriotas, el ciudadano estadounidense Eugene Kenneth Brown, quien falleció dos días después de que le alcanzara la explosión de un coche-bomba que la banda terrorista hizo estallar el 9 de septiembre de 1985 en la plaza de la República Argentina al paso de un autobús de la Guardia Civil. Cotobal recuerda que «aunque ETA lleva 10 años sin actividad armada, sí que tiene otro tipo de actividad, que persigue los mismos fines y sigue habiendo terrorismo y causas abiertas contra ETA».

Una víctima sostiene una fotografía del atentado en la plaza de República Argentina en el mismo lugar de los hechos.
Una víctima sostiene una fotografía del atentado en la plaza de República Argentina en el mismo lugar de los hechos.

Por su parte, el presidente de la Asociación Catalana de Víctimas del Terrorismo (Acvot), José Vargas no entiende la decisión que pretende adoptar la secretaría de EE UU. Recuerda que «ETA ha sido, es y será una banda de terroristas por mucho blanqueamiento que les hagan» y se pregunta: «¿También sacaran a los yihadistas de esas listas?». Vargas subraya que «solo entendería esa decisión dentro de 200 años cuando ya no exista ningún terrorista de ETA vivo» al tiempo que advierte de que «solo falta esta decisión para darle más pábulo a los amigos de los terroristas que están en el Gobierno, para que sigan humillando cada día a las víctimas. Si tuviéramos un Ejecutivo o Congreso democráticos, le pedirían explicaciones a los EEUU», lamenta. El presidente de Acvot considera que esto es «más de lo mismo. Cada vez nos hacen más invisibles y perniciosos para sus intereses globalistas».

Por su parte, la presidenta de Covite, Consuelo Ordóñez destaca que, «según el gobierno del PP y los socialistas, que dieron por valida la disolución de ETA, por aquel circo que les dejaron montar en Cambó», es lo que provoca este gesto. «Desde el momento en el que los terroristas se autodisuelven y el gobierno de esa nación los da por disuelto, a todos los efectos, y encima celebra esa foto... ¿Cómo EEUU los va a seguir teniendo en sus listados?, ¡si el entonces gobierno dio por buena esa foto y celebró/«blanqueó» su autodisolución!», sentencia.

Ordóñez recuerda lo que escribió ya en el marco del décimo aniversario del cese definitivo del terrorismo: «Las consecuencias de un final de ETA negociado las estamos pagado las víctimas con la impunidad». «Si ETA ya no nos mata, no es porque se le haya derrotado con el Estado de derecho, sino porque se negoció con la banda las condiciones de su final», critica. Subraya que el gobierno español es el primero que, durante los últimos años, solo ha llevado a cabo once detenciones en siete años y medio».